Román se asienta en la capital pontevedresa

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

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e. moldes

El jugador lalinense del Teucro, que hoy festeja el ascenso, tuvo más minutos

13 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El Teucro de Pontevedra cuenta las horas para que llegue el momento de disfrutar por todo lo alto su merecido ascenso a la Asobal. Tras lograrlo hace ya tres semanas en casa de una forma imprevista, hoy podrá gozar el equipo azul de balonmano de una fiesta en toda regla diseñada específicamente para la ocasión. Y en ella habrá protagonismo lalinense. Román Pedreira cumple su segunda temporada en el club teucrista. Ganó en minutos y confianza con el entrenador Quique Domínguez, en un proceso de aprendizaje todavía en marcha para un jugador de veinte años recién cumplidos, aunque parezca todo un veterano tras tres lustros de balonmano a sus espaldas.

Román destacaba ayer la alegría desbordante que se vive en el Teucro desde la confirmación del ascenso. «Mañana -por hoy- será una fiesta con toda la afición que se merecía recuperar la categoría tras sufrir mucho en la anterior temporada con el descenso». El central lalinense precisamente vivió la cara y la cruz del conjunto pontevedrés, con esa caída la División de Honor Plata y ahora el ansiado regreso a la Asobal. A nivel personal calificó de buena su campaña reconociendo que militar en una categoría inferior también posibilitó que dispusiese de más minutos de juego.

«En la primera temporada apenas tuve minutos pero en esta sí aunque el protagonismo indiscutible lo tiene Borja como primer central del equipo», explicaba anoche Román en pleno viaje a la capital dezana desde Pontevedra para unirse a la cena anual de su ex equipo, el BM Lalín. «Yo sigo formándome y aprendiendo mucho de los compañeros, disfrutando de los minutos que me da el entrenador», incidía el joven central. Estuvo en la práctica totalidad de los partidos de liga, con la excepción de la visita a Palma por problemas estomacales, y con al menos algunos minutos en cada uno de ellos. Cuando no coincidía partido del primero equipo estuvo con el Teucro B, en concreto en dos ocasiones.

Sobre los goles conseguidos esta temporada no había echado cuentas, pero lo cierto es que superaron con creces los de la anterior. «El primer año creo que me llegaba con una mano para contar los goles», comentaba Román, contento con su evolución. Ahora toca hoy festejar con la afición antes de que el club teucrista comience la planificación para la temporada 2017-2018 en Asobal. ¿Entrará en jugador lalinense en el nuevo proyecto? Confía en que sí. Su objetivo pasa por continuar jugando en el Teucro, ya que seguirá al menos dos años más residiendo en Pontevedra, donde cursa estudios de INEF.

Otros dezanos en el club

Román destacaba su evolución técnica en estas dos temporadas aunque también reconocía que su asignatura pendiente está en lo físico. Ganar musculatura y dar un salto en lo físico figuran entre sus objetivos para este fibroso jugador con una espectacular visión de juego, capaz de ordenar y mover a su equipo. Pero junto a él en el Teucro están otros lalinenses como su hermano José, Aron y Novo. «Se adaptaron bien al club y su buen nivel lo demuestra el hecho de que estuviesen entrenando con el primer equipo durante muchas jornadas además jugar con el Teucro B», explicaba Román. Tanto Aron como Novo llegaron a debutar en División de Honor Plata.

Respecto al Balonmán Lalín, Román destacó su buena temporada con esa mala suerte de no lograr por muy poco disputar la fase de ascenso. Compañero de muchos de los actuales jugadores del Lalinense, Román cree que solo la sorpresa del Porriño al ganar en casa del Xiria y algún punto que se dejaron ellos les impidió estar entre los dos primeros y clasificarse para la fase.