José Carlos García, premio a toda una vida y Aranes y O Naranxo el de colectivos
21 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El jugador internacional de balonmano Xoán Ledo fue elegido Lalinense do Ano en la categoría individual. En la de toda una vida el galardón es para José Carlos García Vázquez y el de colectivos recayó este año en Aranes y en O Naranxo. Los premios se entregan, como es tradición, antes del inicio del concierto de Fin de Año de la Banda de Lalín, el día 30.
Xoán Ledo es jugador de balonmano y acaba de ser convocado en la categoría absoluta dentro del equipo que inicia la preparación para el Campeonato del Mundo. Milita en las filas del Villa de Aranda y este año ganó el oro europeo con el equipo nacional junior y empezó a militar en la categoría ASOBAL. Empezó su carrera deportiva con el Club Balonmán Lalín con ocho años. Ayer expresaba su agradecimiento y su «sorpresa total», primero _decía_ por la llamada del alcalde y luego por el galardón que considera es un premio «para el balonmano Lalín porque gracias a ellos estoy aquí». El jugador se mostró muy ilusionado con la convocatoria para la selección nacional «porque llevo trabajando mucho tiempo y supone recoger el fruto a todos esos esfuerzos». De cara al futuro se plantea «seguir en la línea que llevaba con el equipo, hacerlo lo mejor posible en los minutos que pueda jugar».
Quien también se mostraba muy sorprendido fue José Carlos García Vázquez. Este vecino de Donramiro cumple en enero 25 años como presidente de la asociación de vecinos San Amaro y es el organizador de los Encontros Históricos desde el 2004. Es además una persona preocupada por la cultura y comprometida con el medio ambiente y los problemas sociales. Toda una vida de servicio a los demás a la que resta importancia. Ayer apuntaba que «esto é un pasatempo. non é traballo, eu estou aquí nada máis, son os veciños os que fan as cousas posibles». Explica que «é un honor e unha sorpresa» el premio, un reconocimiento que agradece al jurado apuntando que «seguiremos loitando mentras podamos». Echando la vista atrás echa en falta a los que ya no están, entre ellos algunos de los que crearon una agrupación que nació para unir a unos vecinos que «eramos como unha familia», apunta Carlos. Luchador incansable sus preocupaciones están siempre en las obras que se pueden hacer, en las mejoras. Al preguntarle cuál fue su mayor satisfacción no duda y afirma categórico: «todos os días destes 25 anos, son os 25 anos completos cos veciños».
En la categoría de colectivos los premios fueron para Aranes (Asociación de Rapaces e Amigos con Necesidades Especiais) que no podía cerrar mejor su primer año de vida. Su presidente Pablo Carrón explica que «estamos muy contentos, nos cogió por sorpresa y es una alegría para todos y para los niños». Destaca que «logramos un montón de objetivos, proyectos de logopedia, actividades, sesiones con los padres...». Para el año que viene «seguiremos trabajando, queremos hacer algunos trabajos de sensibilización en los colegios». Subrayan «el apoyo que recibimos de todo el mundo en este año y con el premio daremos otro impulsito a la visibilización de niños con necesidades especiales.
Miriam López Batán, presidenta de O Naranxo, apuntaba que «é un recoñecemento a toda a xente que o longo desdes trinta anos traballou para que O Naranxo tirara cara adiante porque O Naranxo somos todos». Unos años en los que su labor no fue siempre fácil. Están, dice, «encantados da vida» con la distinción y trabajan ya en las actividades del Entroido. En 2017, apunta, «temos a intención de ter unha actividade máis continuada ao longo do ano, hai xente nova con ganas de traballar e tamén queremos abarcar outros aspectos como a defensa do patrimonio».