Palio se desnuda para recuperar su esplendor

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

LALÍN

La deteriorada cubierta ya se retiró y se trabaja en el interior del templo en esta primera fase

10 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante décadas quedó en el más absoluto de los olvidos. La ausencia de culto desde principios de los años 70 pesó como una losa sobre la iglesia de Palio, en Lalín. Un templo con relevantes elementos de época románica, donde destaca el arco triunfal de acceso al presbiterio. La falta de actuaciones de conservación fue deteriorando la edificación además de afectar a su interior, desde pinturas murales a mobiliario sacro o imaginería. Hace año y medio la Asociación Española para la Defensa del Patrimonio Cultural y Natural Hispania Nostra divulgaba la inclusión de este bien patrimonial en su lista roja ante el riesgo de hundimiento y expolio de sus piezas.

La alerta caló entre las autoridades como la lluvia filtrada año tras año en la iglesia, solo paliada por la horrenda estructura metálica instalada a modo de paraguas en los años 90. Las conversaciones entre Obispado de Lugo y Xunta, junto a la mediación del Concello lalinense, terminaron por fructificar en un compromiso de restauración recién comenzado. Desde principios de noviembre se trabaja en Palio por parte de la empresa Rehabilita, Gestión Integral de Rehabilitaciones y Restauración.

La firma especializada dispone de un presupuesto de 108.900 euros tras ser la adjudicataria de la primera fase para recuperar el esplendor del templo prerrománico. La vieja techumbre ya desapareció entre andamiajes. Las maderas se pusieron a resguardo para conservar aquellas en condiciones de reutilización. En el interior se procedió a limpiar además de aplicar las primeras medidas de conservación en las imágenes de santos y vírgenes, junto a prospecciones en las paredes para evaluar el estado de las pinturas murales, retirando la cal aplicada a finales del siglo XVI. Objetos que junto a los retablos, tras ser desmontados, se guardarán en cajas. Su vuelta a la vida deberá esperar.

Esta primera fase financiada en su totalidad por la Consellería de Cultura -con un plazo de ejecución de cuatro meses- posibilitará solventar las filtraciones así como los daños que ya causó la humedad. Una nueva cubierta figura como principal actuación, además de consolidar los muros, pavimentos y paramentos interiores, dotando al interior con elementos básicos de mobiliario. La carpintería se repondrá al completo. Y se saneará el atrio.

La próxima primavera la iglesia de Palio recuperará parte del fulgor que la convierte en única, una joya sin casi ninguna «hermana» en Galicia de época prerromana. Ahora queda conocer las intenciones de la Xunta respecto a la segunda fase, aunque parece encaminada ese broche final para la triste historia de este patrimonio de todos. Una historia por desgracia repetida, hablemos de arte prehistórico, eclesiástico o incluso del siglo XX. Y ejemplos podemos encontrar en nuestras propias comarcas.

Pero Palio guarda incógnitas a desvelar. A los muchos elementos arquitectónicos de interés, desde canecillos al citado arco del triunfo y sus capiteles. Detrás del retablo de la capilla mayor, de arte popular barroco -con un cuerpo y tres calles-, podría hallarse alguna agradable sorpresa en forma de pinturas murales. Tocará esperar al avance de las obras para desvelar el misterio.