El gobierno de Lalín subraya su acercamiento a la ciudadanía

Rocío Perez Ramos
Rocío ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

González Casares, Cuíña y Lara Rodríguez en la azotea del consistorio
González Casares, Cuíña y Lara Rodríguez en la azotea del consistorio

Anuncian que elaborarán los presupuestos del 2017 con la participación de los vecinos tras no dar tiempo para el 2016 y reniegan de grandes obras

20 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los representantes del gobierno municipal de Lalín valoraron de muy forma satisfactoria los cien días de gestión «para as persoas». Un período que calificaron de vertiginoso y en el que, consideran, consiguieron imprimir un cambio en la manera de hacer política. Las encuestas que realizaron, dicen, avalan esa percepción que recogen en la calle. El alcalde, Rafael Cuíña, señaló que «non imos perder un segundo en miras cara atrás». La hoja de ruta que se marcan es el incremento exponencial de las inversiones en políticas sociales, la recuperación del rural y la creación de empleo. Trabajan ya en la elaboración del presupuesto del 2016 que viene marcado por el gasto, ya comprometido, de 700.000 euros para el párking Europa. Cuíña asegura que en los dos primeros años de mandato no tienen previsto grandes obras y las actuaciones se limitarán a la puesta en valor o a mejoras en espacios que la gente utiliza y que cree que la ciudadanía agradece más.

El teniente alcalde socialista, Nicolás González Casares, al igual que hizo también el regidor, subrayó la apertura del Concello a la ciudadanía y a la participación de los vecinos en las decisiones. Lara Rodríguez, de APAC, destacó el elevado grado de coincidencia entre los miembros de un gobierno «forte que está a facer política para todos».

Desde su toma de posesión el nuevo gobierno practica una política de gestos que calaron en los vecinos como gotas del cambio. Muchos fueron pequeñas cosas, que supusieron apenas gasto, pero que querían marcar diferencias. Fue el caso de la colocación de la réplica de la placa en memoria de los asesinados por la represión franquista, la colocación de la bandera arco iris en el consistorio, el apoyo a reivindicaciones como la de Casas Vellas o las de los ganaderos del sector lácteo o la retirada de 600.000 euros de Bankia, siendo también el primer municipio gallego que puso a disposición instalaciones para recoger refugiados. Una política a la que se suma una presencia constante en la calle de la mayoría de los miembros del grupo de gobierno, sobre todo del alcalde, tanto en el casco urbano como en el rural.

Entre sus actuaciones el gobierno local destaca el inicio del proceso de peatonalización, el acondicionamiento del recinto del antiguo Rivero como aparcamiento, la atención constante a los vecinos, un plan de mejoras en el rural, el proceso de elección de pedáneos, la creación del galardón Aldea Singular, en sustitución de la Encomenda do Cocido, o las mejoras en la Praza de Abastos, 150.00 euros destinados al polígono Lalín 2000.

En el debe quizás está la supresión de la UNED, pese al bajo número de alumnos, que no gustó a todos o la puesta en marcha de la Escola de Verán, iniciativa aplaudida, que arrancó con las vacaciones bastante avanzadas. Cuíña defiende para un Lalín «que está alborexando», un nuevo modelo urbano, con la recuperación de espacios para los ciudadanos en vez de «obras faraónicas que a xente non entende».

En cuanto a la posibilidad de que ese gobierno «de integración», que el regidor define como «unha balsa de aceite», pueda sumar una nueva fuerza política, Cuíña reitera que «con Vilariño hai moi boa relación, teñen a oferta sobre a mesa e teñen a oportunidade histórica de axudar a cambiar as cousas en Lalín, e de coller unha concelleiría importante».

El regidor deja la decisión en sus manos, apuntando que en el caso de adherirse el BNG al pacto podrían «reformular cousas», indicando que ya preveían que podía ocurrir agradeciendo a la formación nacionalista su ayuda al cambio y su «oposición construtiva», con aportaciones como el Consello Escolar Municipal. En cuanto al PP, indica que «son persoas que pertencen ao pasado de Lalín e vamos a facer todo o posible para que siga no pasado», alegando que sus encuestas le dan que «a primeira forza en intención de voto en Lalín xa non é o PP».

Rafael Cuíña cree que el BNG tiene una oportunidad histórica «de axudar o cambio»

El BNG ve el relevo de Crespo como el mayor logro

Francisco Vilariño, en nombre del BNG, valora como lo más importante de estos cien días « o cambio, a caída dun réxime cunhas carencias democráticas e vicios de anos». Vilariño recalca el papel del BNG, «que foi un axente activo para o cambio». Alaba el trabajo del edil nacionalista Xosé Manuel López y subraya actuaciones como la moción de apoyo al sector lácteo «no que xa se pedía por prezos», la que propició la aprobación de la creación de un Consello Escolar Municipal, o la reclamación de medidas para la defensa del gallego. Valoró positivamente la supresión de la Encomenda y el anuncio del proceso democrático de elección de pedáneos.

Por su parte, José Crespo, portavoz del PP, rehusó valorar los cien días de gobierno para evitar la crítica el domingo de As Dores. Apuntó que los cien días se cumplen el martes y al ser festivo local en Lalín, apuntó que el PP hará una valoración el miércoles.

Tiempo de concordia

Van cien días y los que vaticinaban tortas en dos días siguen viendo buen rollo, un cuatripartito en camino y entente cordial con la ciudadanía. Consiguieron ahorrar 400.000 euros en la compra del párking. El nuevo gobierno de la Diputación podría beneficiar al lalinense pero queda ver qué pasa con la ronda Este y cómo se desarrollan posibles negociaciones de inversiones de la Xunta, con el PP al frente, y del Gobierno central, donde se auguran cambios.