LalínLab explorará la posibilidad de que en el municipio se produzcan castañas para la industria. Lo anunció ayer el alcalde, después de encabezar una comitiva integrada por concejales de su grupo de gobierno y técnicos municipales a la fábrica Alibos de Monterroso, que podría garantizar la comercialización de los frutos producidos en Lalín.
El regidor subrayó la rentabilidad que tendría para la economía de la zona la producción de castañas de la especie adecuada, y recordó que «o secretario xeral de Medio Rural, Tomás Fernández-Couto, ten dito que unha hectárea de castañas pode dar tanto como unha hectárea de viñedo».
Finca con 100 hectáreas
La intención del gobierno lalinense es disponer una primera superficie de alrededor de 100 hectáreas de personas interesadas en el proyecto, como experiencia piloto a nivel municipal, ya que tendría garantizada la comercialización a través de la industria de Monterroso. Añadió que la firma rubricó un convenio con la Diputación de Lugo para la plantación de castaños, que sufragó los ejemplares junto a la empresa; los titulares de los terrenos se comprometen a la cesión durante 25 años, y reciben un porcentaje de los beneficios. En Lalín podría estudiarse una fórmula conveniente para todas las partes, para un producto que llegó a alcanzar este año los 1,5 euros por kilo.
Desde el Concello pretende organizarse un viaje a zonas de Tras os Montes que viven de la castaña, como Carracedo de Montenegro, para saber de primera mano cómo se trabaja allí: «As nosas condicións son óptimas para este cultivo, que ao ser frutal podería ir en zonas de labradío ou leiras», explicaba Crespo. Estima que en unos 8 o 9 años un castaño puede empezar a producir, y a los 15 obtenerse una producción razonable. Incluso apuntó a la posibilidad de ejemplares micorrizados, para al tiempo obtener boletus. Serían castañas ecológicas, que incluso con una polinización de abejas podrían incrementar el rendimiento. En cuanto a la salida del producto, el alcalde de Lalín dijo que Alibos podría hacerse cargo de la producción que saliese de Lalín, ya que esta campaña tuvieron que adquirir 3.000 toneladas fuera de Galicia.