Las bajas han mermado el potencial del Embutidos, que arranca el lunes
03 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las vacaciones se agotan para los jugadores del Embutidos Lalinense Balonmán Lalín. El próximo lunes se pondrán de nuevo a las órdenes de Alfredo Fernández para preparar la temporada 2012/2013, y todo parece indicar que la pretemporada será de alto voltaje en cuanto a entrenamiento se refiere. Trabajo va a ser la palabra mágica. Primero, porque Alfredo pretende que su plantilla realice una preparación intensa y llegue en un estado óptimo al inicio de la Liga. Segundo, porque cuando las cosas se complican, el dejarse la piel puede ser la única salida.
A finales del curso pasado, en medio de la dulce resaca del subcampeonato cadete, se comenzó a vislumbrar el proyecto del nuevo curso. De un lado y de otro llegaban rumores de jugadores que podrían regresar a Lalín, así que se intentó tocar todos los palos y sondear. Las respuestas se fueron sucediendo durante las últimas semanas, y lo cierto es que su signo no ha sido precisamente positivo. No se han confirmado altas, e incluso el retorno anunciado de Cristian se ha quedado en agua de borrajas. Sus horarios de clase son incompatibles con los entrenamientos. Uno menos.
Sin nombres nuevos
Las altas no llegan, y las bajas están ahí. Ni Pincho ni Roberto Granja tienen previsto vestir este curso la camiseta rojinegra, por lo que el equipo pierde calidad y veteranía. Dos valores que pueden resolver partidos. A ellos se añadiría, al menos hasta octubre, la ausencia de Bruno por motivos laborales. Otro revés importante. «El lunes comenzamos, y lo cierto es que no sé con cuanta gente», reconocía ayer Alfredo Fernández. Al entrenador no le asustan las dificultades, pero sabe que si no llegan refuerzos de fuera, habrá que tomarlos de dentro. El equipo juvenil está llamado a ser el granero del plantel de Nacional, pero la idea de vestir un santo para desvestir el otro, tampoco les convence. «Queremos mantener todo lo posible la autonomía de los juveniles, porque consideramos fundamental el equipo, pero veremos como salimos», añade Alfredo.
El técnico, mejor que nadie, sabe que la temporada no será fácil para su escuadra, pero opina que el Embutidos tiene a su favor la disposición de sus jugadores y su lucha.
Apelar al trabajo
«Solo nos queda apelar al trabajo. Esta gente entrena muy bien y se sacrifica como el que más», señala Fernández, «así que lucha va a haber seguro». Cree que «la situación no está para echar las campanas al vuelo», pero insiste en que por trabajo e implicación, no quedará.