Se acabó la espera. Los cadetes del Balonmán Lalín inician mañana el esperado sector estatal con ilusión y ciertas dosis de nerviosismo. Los pupilos de Budi llevan desde el final de la Liga preparando una fase en la que les ha tocado verse las caras con el Inmaculada asturiano, el Reale Ademar leonés y el Tolosa de Euskadi. La suerte está echada.
De los 24 jugadores que han estado preparando el campeonato -entre cadetes de primer y segundo año, infantiles, e incluso algún juvenil que ha colaborado en los entrenos- Budi redactará hoy una lista de 18 que serán los que peleen por acceder al sector final. Los rivales son equipos de sobrada calidad, pero las credenciales rojinegras no se quedan atrás. Campeones gallegos, campeones de Copa, notable presencia en la selección gallega y subcampeones de España con el equipo autonómico. Varios de los jugadores tienen además experiencia en sectores estatales con el equipo de infantiles, por lo que la tensión propia de este tipo de fases ya les es familiar.
Las virtudes del equipo
«O que pelexa este equipo é a súa principal virtude», subraya Budi. «Temos velocidade e nunca damos por perdido un partido; é algo xenético do Balonmán Lalín, o feito de non baixar nunca os brazos», añade el entrenador rojinegro, orgulloso de sus pupilos.
Hace ya un mes que el Portadeza Lalín acabó la temporada de Liga, y desde entonces solo ha disputado los partidos de Copa. Este es un hándicap a superar, puesto que sus rivales han concluido las Ligas hace menos tiempo y llegan con más ritmo de competición. «Pode que non cheguemos no noso mellor momento, porque xa rematamos a Liga hai tempo, e penso que estamos bastante nerviosos», reconoce Budi, «pero somos un equipo loitador».
El juego de los cadetes rojinegros sigue la filosofía histórica del equipo. «Defender sólido e saír ao contraataque», apunta el entrenador. Respecto a sus rivales la plantilla dezana es de las de menor envergadura, pero a su favor tiene la velocidad y la calidad de los jugadores.
El Portadeza se llevó la Liga de calle, superando a todos sus rivales, y ahora tendrá que medir fuerzas con equipos de los que no tiene excesivas referencias. «O problema de non saír a torneos fóra de Galicia é que non ves o nivel que hai, pero polo que nos comentou Alfredo, a calidade da Liga Galega está ben, é competitiva».
Hablando de favoritos
En un sector influyen muchos factores, por lo que aventurar qué equipo pasará a la fase final no es fácil. De entrada, Budi apuesta por los suyos. «Eu poño a man no lume polos meus», afirma, «xogamos na casa, e iso sempre conta». Aunque reconoce que estar en Lalín puede acabar convirtiéndose en un arma de doble filo. «Aquí todos somos favoritos porque se te metes nunha fase é porque vales; para nós xogar na casa engádenos o plus de ter o apio da afición e coñecer a pista, pero é certo que nos pode pasar factura no sentido de saír con máis presión».