Leche gratis donde más duele

Pablo Viz Otero
pablo viz LALÍN / LA VOZ

LALÍN

En el centro de Lalín se ofertan 2 kilos de ternera con un litro gratuito

26 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Por la compra de 2 kg. de ternera, gratis 1 litro de leche (entera, semi o desnatada) Deleitar, escogida por naturaleza». El rótulo se muestra en una céntrica carnicería de Lalín, escenario donde más duele un anuncio de este tipo por ser el segundo municipio con más cuota láctea de Galicia y el primero con más vacas lecheras. También por ser en la cabecera de una comarca láctea líder donde se puede presumir no solo de calidad sino también de líderes agrarios y movimientos de defensa de la dignidad del ganadero y del precio del producto.

No hace mucho que los líderes de las organizaciones agrarias rompieron cartones también en el centro de Lalín porque grandes superficies ofertaban el litro de leche por debajo de los 0,50 céntimos.

Ocurre también en pleno maremagnun sectorial en torno a los contratos lácteos y a la eterna batalla de la producción contra la distribución.

Mal encaje sectorial

En la batalla contra la política de hacer de la leche un producto reclamo en las grandes superficies encaja mucho peor un rótulo donde es gratis. Y, peor todavía encaja, porque la destroza, en la coincidencia de la campaña creciente de exigencia sectorial de valorización del producto, en que se sepa que existen unos costes de producción y un trabajo minucioso y que se valore que beber un vaso de leche tiene un precio y por mucho que suba aún es barato.

Apuesta comercial

Viendo el rótulo, poco peso tiene la reivindicación de los ganaderos de un precio mínimo para la leche en origen o, al menos, fijar índices para estimar un precio mínimo.

Sirve no obstante el reclamo para entender mejor el malestar de los productores con la Comisión de la Competencia que no los quiere dejar negociar precios con la industria.

El céntrico rótulo asentado en el corazón lácteo del Deza ofrece otras lecturas de calado. Por una parte, se trata de la apuesta promocional de un pequeño comercio en una pequeña ciudad. Si lo hiciese una gran superficie comercial entraríamos en el capítulo de provocación. Pero las grandes superficies saben ajustar hasta límites sus riesgos y solo de vez en cuando los sindicatos entran a denunciar la leche como producto reclamo en esa frontera de los 50 céntimos o la frontera física de las importaciones de leche francés.

Lo más dramático

Deben diferenciarse niveles, pero no despreciarse el calado de la desvalorización de la leche a todos los niveles: la leche como reclamo para todos.

Por otra parte, el anuncio presenta una lectura todavía más dramática: Para vender carne hay que regalar leche. Pobre sector agroganadero, en lucha consigo mismo, mientras la leche se regala o se deprecia y la carne se malvende.

Y, un dato en la céntrica carnicería. Junto a la leche-reclamo otro cartel regala un vaso de diseño por comprar «225 gramos de lunch de pavo» y, al otro lado, un cartel promociona el cerdo mientras vende Cocido de Lalín.

Son variables que dan cierta inocencia al cartel de la gratuidad de la leche, pese a todo lo que tan pocas letras encierran.