Final familiar y con tradición

LALÍN

Laro y Vilatuxe disputan hoy la final de la Copa do Deza de aficionados; un partido que muchos califican de derbi, y en el que los hermanos Sánchez se verán las caras

07 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la familia Sánchez Rodríguez el corazón estará dividido esta tarde. La final de la Copa do Deza que enfrenta hoy a Laro y Vilatuxe (20 horas) en el Manuel Anxo Cortizo estará aderezada por un duelo familiar, y por la categoría de «derbi». Los hermanos Fernando y Manuel Sánchez Rodríguez tendrán que olvidarse durante 90 minutos de su parentesco y luchar por el título, puesto que Fernando defiende los colores del Vilatuxe, y Manuel milita en el Laro.

Las rondas previas de la Copa se han mostrado caprichosas hasta enfrentar en el partido definitivo a dos equipos con tradición y en el que la rivalidad viene de antaño. Durante los últimos días, aficionados y jugadores de uno y otro equipo se han cansado de traer a la memoria el que recuerdan como el gran derbi entre Vilatuxe y Laro; un encuentro disputado hace aproximadamente una década y que congregó a más de un millar de aficionados de los dos equipos. «Nin o Lalín chega a xuntar tantísima xente no mellor partido que poida xogar», se cansaban de repetir estos días los que lo presenciaron.

Los hermanos Sánchez son también testigos de la gran rivalidad, «sana» subrayan, existente entre sus equipos. Los apenas tres kilómetros que separan a las dos localidades hacen que unos y otros se conozcan de toda la vida, por lo que hoy la final copera será casi un partido entre amigos y viejos conocidos. Manuel Sánchez ha militado en el Laro durante los últimos 10 años, mientras que su hermano Fernando ha formado parte del Vilatuxe durante las últimas seis temporadas, a excepción, precisamente, de su paso por el Laro la temporada pasada.

Si en el terreno se enfrentarán amigos y hasta familiares, en los banquillos no será para menos. Julio y Luís, responsables de Laro y Vilatuxe, respectivamente, son viejos conocidos, que incluso llegaron a coincidir sobre el césped, cuanta Julio. Los dos técnicos se muestran encantados de que la final les haya unido, y creen que servirá para que las dos aficiones disfruten y traigan a la memoria los amistosos que les enfrentaban cada vez que se celebraban fiestas en las parroquias. Fueron precisamente esos partidos los que germinaron en la rivalidad entre los dos conjuntos, antes incluso de que los clubs se federasen. Una competencia bien entendida que regresa a la palestra y de la que la próxima temporada se podrá disfrutar de nuevo, puesto que con el ascenso del Vilatuxe, los dos equipos jugarán en Segunda. Por el momento, el Laro llega hoy a la final copera con la plantilla al completo, mientras en el Vilatuxe abundan las dudas.

Ironías del destino

Volviendo al derbi fraternal en la familia Sánchez Rodríguez, y como muestra de que el destino es caprichoso, Fernando se reía ayer al confesar que esta tarde muy probablemente deberá cambiar su habitual puesto de central por el de delantero, a causa de las bajas. Ese cambio le encarará directamente con Manuel, central titular del Laro. Uno y otro advierten que «non haberá compaixón», aunque eso sí, la rivalidad se quedará en el césped del Cortizo, un campo al que puede que hoy no acuda la madre de Manuel y Fernando, fiel seguidora de sus hijos, y que apenas se pierde un partido, pero que hoy tiene el corazón más dividido que nunca.

A la espera de lo que ocurra, ayer Manuel y Fernando ya aventuraban pronósticos: 3-2 para el Laro, a ojos del central, y 2-0 para el Vilatuxe, según el improvisado delantero.