VENDEDORA DE ROSQUILLAS
09 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?orena Cochón sigue con la tradición familiar de la venta de rosquillas en las romerías de Galicia que empezó su abuela y continuó su madre. Lleva desde los nueve años acudiendo a los festejos tradicionales. Este domingo estuvo en la Santa Isabel de Escuadro (Silleda) y la próxima cita grande será el San Benito. En la zona también es asidua a la fiesta de O Corpiño (Lalín). -No hay romería sin rosquillas... -Es una tradición gastronómica y de hecho ir a una romería y no llevarse un paquete de rosquillas no era una romería. Las hay de muchas clases pero las que tienen anís son las que más expectación levantan entre la gente. -¿Quiénes son los mayores compradores de este producto? -En los últimos años, esto ha experimentado un cambio. Antes tanto la gente mayor como la juventud era muy habitual que se llevaran rosquillas. Hoy, con toda la competencia gastronómica, sobre todo en dulces, pues ha descendido la venta de la rosquilla. Pero bueno, la gente mayor sigue llevándose un paquetito o dos, cuando antes se llevaban cuatro cinco. -Y en cuanto a las rosquillas, ¿también han evolucionado? -Sí, hay las de hojaldre, que son diferentes y que compite con las pastelerías. Es la que más se llevan los jóvenes... -Entonces, gustos distintos... -Sí, a los jóvenes les gustan las de hojaldre, y a los mayores, las tradicionales, de anís. En la romería de Santa Isabel la que más prolifera es la casera, la que viene colocada en cestas. Las rosquillas que más se llevan en Silleda y Lalín son las caseras, las de cesta.