Los efectos de un plan para profesionalizar la empresa

Javier Benito
J. Benito LALÍN

LALÍN

Tras la época de las decisiones en clave familiar, la firma textil ha decidido aplicar un plan estratégico para lograr rentabilidad y garantizar su futuro

14 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La búsqueda de la rentabilidad para salvaguardar el futuro de la firma textil se esconde detrás de la pretensión anunciada por Toypes de reducir a casi la mitad de su plantilla en Lalín. Se trata de uno de los efectos de la nueva singladura que emprendió la empresa en el 2005 con el fin de adaptarse a una economía en constante evolución, globalizada y con un mercado emergente en tierras asiáticas. Ya no valen las decisiones tomadas casi en familia, sin un asesoramiento profesionalizado. Nada es igual que en 1978, cuando arrancó la aventura de Toypes con un pequeño taller y un equipo de seis personas cargadas de ilusión. En el marco de ese proceso para lograr la sostenibilidad, el pasado año se introdujeron cambios en el consejo de administración de la firma textil, y se elaboró un plan estratégico con la mira puesta en el 2010. El objetivo: lograr una mayor profesionalización, no tanto en la elaboración de las prendas sino en la gestión de la sociedad. Fue la fractura definitiva tras varios altibajos en el funcionamiento de Toypes, incluidos algunos despidos hace unos años y el traslado de parte de la producción al extranjero. De cara al público, esa búsqueda de nuevos productos para competir se materializó en la marcha hace un año del diseñador que hasta entonces había sido el emblema de la firma, Jorge Galiñanes. Nuevos diseñadores, nuevas prendas a precios más competitivos para llegar a otros nichos de potenciales compradores.? Toypes tiene en marcha un plan estratégico para alcanzar los 12 millones de euros de facturación en el 2010 y duplicar sus ventas. En ese camino parece surgir el obstáculo de una plantilla elevada. Reducirla es una decisión empresarial que ha suscitado controversia en Deza, y no sólo porque 50 mujeres se quedarán sin empleo, sino también por el efecto cascada en el sector. El proceso iniciado el viernes escribirá mañana un nuevo capítulo, al sentarse en la misma mesa representantes de la empresa, del comité y de los sindicatos. Una puerta a la negociación o, definitivamente, al expediente de regulación.