La entrada de Budi en los últimos 10 minutos dio orden a un equipo hasta entonces desnortado El acierto de los dos porteros rojinegros resultó clave en un partido dominado sin claridad por los locales
19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?omentaba en la víspera el entrenador del Adelma Sinfín que muy mal lo tenía que hacer el Portadeza para no ganar el partido que ayer dirimieron cántabros y gallegos. Y lo cierto es que poco le faltó al equipo rojinegro para hacerlo tan mal como para darle a su adversario la oportunidad de llevarse los 2 puntos en juego, tan valiosos para el primero como insignificantes para el cuadro foráneo. Cuarenta y nueve minutos tardó el Portadeza Lalín en mostrar a su rival y el respetable una imagen cercana a la del equipo ganador que ha venido ofreciendo en las últimas semanas. Hasta ese momento, una absoluta falta de ideas en ataque se completaba en el área local con una defensa en 6-0 irreconocible. Sin el lesionado Jorge Gulías, la confianza de los hombres de Xosé Couso bajó varios enteros, facilitándole en demasía el trabajo a la primera línea y el pivote cántabros. Por suerte Pablo Pedreira salvó el expediente, ayudado en la primera parte por la falta de acierto de los lanzadores visitantes en situaciones cómodas de tiro, con varios balones estrellados en los palos. Y así se llegó al descanso con 13-12 en el marcador, tras 30 minutos en los que el Sinfín tan sólo logró ponerse una vez por delante, 2-3 en el minuto 4. El Portadeza, que había llegado a disponer de 4 tantos de ventaja, vio cómo Genio, el central santanderino, colocaba un preocupante 13-14 nada más empezar la segunda mitad. Couso no tardó en mover el banquillo, sentando a Roberto Granja y Josiño y colocando a Antío y Camilo, muy entonados. De hecho, la entrada de este último en la cancha dio origen a un primer conato de despegue lalinense en forma de parcial de 4-0 (20-16, minuto 40). La plantilla local recuperó su circulación sanguínea. Pero todavía hubo que esperar para la reacción definitiva. Fue poco después de la expulsión con roja directa del entrenador visitante, que con 23-20 se fue a la grada por protestarle a unos árbitros tan malos para un lado como para el otro. El Portadeza no aprovechó la superioridad obtenida, con un 4 para 6, pero con el Sinfín tocado bastó el regreso de Budi a la cancha para que el equipo se dotase de un juego ordenado que resultó demoledor. Incluído en el siete titular, Budi se está destapando en las últimas semanas como el central con criterio que necesita el conjunto de Couso. Victoria del equipo juvenil Justo antes del partido de Primera Nacional, el conjunto juvenil de Lalín derrotó 29-26 al Bueu. Tal y como se temía Félix Mojón, sus chavales se confiaron en exceso, y tras remontar al descanso un 5-9 de partida (minuto 15), tuvieron que emplearse a fondo para volver a enderezar el encuentro en la reanudación. Porto, con 12 goles, fue el máximo anotador.