EL CRISOL | O |
17 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.SI USTED, amable lector, se identifica con el título de esta columna probablemente sea una de las cientos de personas que ayer abarrotaron los restaurantes y casas de comidas de la comarca. Si así es, probablemente sienta cierta pesadez estomacal y tenga a mano un Almax Forte para tratar de aliviar la primera de las enchentas navideñas. Porque, si el último viernes antes de Nochebuena cae tan bajo como este año, es probable que la cena de empresa haya sido la primera de las de verdad en estas Navidades. Que ya están aquí de nuevo, con todos los anuncios para recordárnoslo. Más, en este año que por vez primera en Lalín dos grandes centros comerciales amplían la ya rica oferta del comercio tradicional. Seguro que más de uno estuvo pensando en la noche de ayer, sentado a la mesa del jefe, a pedir un aumento para hacer frente a todos esos gastos que se vienen encima. Pero seguro que también se contuvo: ni era momento ni lugar, y no es aconsejable abusar del buen rollito en tales circunstancias. Además, tal y como está el panorama laboral, tampoco es para andarse con alegrías. Salvo que se quiera disputar un puesto con 81 aspirantes: en Silleda, hoy, más de 16.300 personas lo harán. Seguro que, ayer, cenaron en casa.