11 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
Un portavoz de la firma Socogás, que realiza las obras de la red de gas, explicó ayer que las peticiones de enganches no van actualmente al mismo ritmo que las tareas por una causa natural, típica en Galicia. «Está claro -dijo- que la gente quiere tener el gas en sus casas, pero los gallegos son algo reacios en estas cosas, sobre todo cuando pueden esperar un tiempo para ver cómo les va a los demás. Cuando acabemos en la calle comercial, la obras seguirán por avenida de América, Fernando Conde y demás, y las peticiones seguirán llegando, aunque algunos esperen a tener la opinión del vecino y saber los costes. Pasó igual en Lalín y allí, al final, casi todos pidieron el enganche».