A CONTRAPELO
08 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.DICEN QUE el hombre es un lobo para el hombre, aunque vista piel de cordero. Nuestra especie atesora más defectos que virtudes y, en determinadas circunstancias, afloran con facilidad. A veces todo ese cúmulo de sinsentidos que es la vida se confabulan para romper la tranquilidad de una villa. La madrugada de ayer se recordará durante mucho tiempo en Lalín. Y generará miles de comentarios, de muestras de indignación o impotencia. Indignación entre los vecinos, que claman por una mayor seguridad en las calles. Impotencia de quienes nada pudieron hacer por la vida de Patricia, una joven a quien un coche le segó su futuro. Su conductor dio positivo en el control de alcoholemia e iba a más velocidad de la permitida. Pero eso no es lo más grave: se fugó sin saber qué le había ocurrido a la joven. Estoy triste y desesperanzado. Nuestra sociedad sigue generando lobos.