De los años que estuvo Marisa Diéguez en las oficinas de Extensión Agraria de Lalín recuerda «las visitas que me hacían las mujeres del rural todos los 3 y 18 de cada mes, coincidiendo con la feria, para hablarme de sus problemas y fue entonces cuando nos planteamos la posibilidad de constituir una asociación de mujeres rurales». Corría el año 1971 y en la capital dezana existía ya la asociación Laxeiro, «sin embargo las mujeres de Soutolongo, Barcia, Botos y de otras parroquias que pasaban por la oficina tenían una problemática distinta a las mujeres del casco urbano de ahí que comenzásemos a trabajar en la creación de una asociación de mujeres rurales». Habría que aguardar al año 1974 para que el colectivo tomase forma jurídica. La asociación lalinense fue la primera de estas características creada en España «aunque la de Urdilde, por cuestión de papeleo, aparezca como la primera».