A CONTRAPELO
25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DICE EL REFRÁN que el que no llora, no mama. Quizás resulte exagerado aplicarlo cuando hablamos de reclamaciones porque nos sentimos agraviados en nuestra vida cotidiana. Pero también puede funcionar. Espero que siempre con la razón en la mano. De todas formas, la sana actitud de quejarse no termina de cuajar en nuestra sociedad. O los servicios que se ofrecen en Lalín son excelentes o parecen pocas setenta consultas en la Oficina Municipal de Información ó Consumidor en nueve meses. Si tenemos en cuenta el volumen de población, son pocas. Uno prefiere pensar que se debe a un buen funcionamiento del sistema, pero seguro que hay muchos casos que se quedan en el tintero por ignorancia del usuario o por temores a represalias. Les invito a que cualquier duda o preocupación en materia de consumo la consulten en la OMIC. Tenemos unos derechos. Aunque también deberes.