Enrique Salgueiro logra el triunfo en un espectacular Trofeo Comarca do Deza

XABIER OTERO LALÍN

LALÍN

MARCOS MÍGUEZ

El estradense Álex Marque cedió el maiot blanco al ganador tras entrar en la línea de meta en la decimotercera posición El Club Ciclista Vigués volvió a demostrar en Silleda que sus corredores se encuentran en un momento de forma sensacional. De hecho, tras lograr el triunfo en el Campeonato Gallego de Contrarreloj élite y sub-23 en Tomiño, este domingo se llevaba para sus vitrinas el Trofeo Comarca do Deza, prueba puntuable del circuito diputación. El gran perjudicado de la jornada fue Marque. Su decimotercera posición le hizo perder el maiot blanco en favor de Enrique Salgueiro, ganador de esta última cita del calendario. La anécdota se produjo al paso de la carrera por Lalín ya que el público esperaba al pelotón en la calle A y este transitó por la B.

20 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los amantes del ciclismo no se sintieron defraudados ya que pudieron seguir en directo una hermosa prueba, que contó con constantes alternativas, en la que predominó en todo momento una lucha sin cuartel entre los mejores corredores del circuito. Álex Marque, que ya se ha hecho un nombre dentro del gran pelotón, fue objeto de un férreo marcaje. Pese a todo, el estradense lo intentó de principio a fin. Así, en el alto de Santo Domingo, primera dificultad montañosa de la tarde, intentó sin éxito la escapada, consiguiendo coronar el puerto en segunda posición. En la bajada, Lisardo Cruel, Corredoura, Monteagudo, Maikel Martínez, Enrique Salgueiro, Covelo y Eduardo García saltaron del grupo y llevaron a buen puerto una espectacular fuga. El Club Ciclista Estradense, que no tenía a ningún hombre en el pequeño grupo delantero, se puso el mono de trabajo y, con Emilio Castro, Luis Calvo y el propio Marque, impuso un fuerte ritmo que sólo sirvió para mantener la diferencia entre el 1.40 y los dos minutos. El aborto de la escapada no fue posible porque la escuadra de José Manuel Oliveira no recibió el apoyo de ninguno de los equipo y se acabó quedando sin efectivos. Marque decidió hacer entonces la guerra por su cuenta, pero sus tentativas tuvieron una feroz respuesta del Froiz. Raúl Mantilla y Juan Marzoa, como estiletes del cuadro pontevedrés, se convirtieron en la auténtica pesadilla del voluntarioso ciclista estradense. La dureza del circuito empezó a hacer mella entonces en las piernas de los participantes y Mantilla decidió intentar la escapada en compañía de otros siete aventureros. Su objetivo no era otro que el de arrebatarle el maiot blanco sub-23 a un Marque que seguía bajo la guardia y custodia de Marzoa. Sin embargo, éste no estaba dispuesto a arrojar la toalla y, tras el segundo paso por Silleda, consiguió el enlace con el segundo grupo. Mantilla y Marzoa, más frescos, se impusieron en el sprint de meta.