Lalín acogió ayer la II Ruta Muiñeira que organiza la Asociación Gallega de Amigos dos Muiños. Unas 80 personas, entre asociados de esta entidad, curiosos y 22 pedáneos, visitaron los molinos mejor conservados del Deza.
23 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La ruta se inició en el Museo Etnográfico de Doade «A Casa do Patrón». A continuación, el grupo se trasladó hasta los molinos de los hermanos Cuiña en Prado, los únicos que funcionan en la zona. Panaderías de toda Galicia siguen comprando esta harina. El Conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña, nieto del fundador, hizo de anfitrión. «Ata os dez anos sempre estaba metido aquí moendo co meu avó e o meu pai», dijo. Después, en el molino de Corredoira, Amigos dos Muiños presentó a Xosé Cuiña un proyecto de estudio y rehabilitación de molinos gallegos. La visita refrescó la memoria a los pedáneos, que intercambiaban anécdotas de cuando los 245 molinos que existían en el municipio estaban a pleno rendimiento, «pero nos últimos anos xa non había que moer e fóronse deixando ata que se abandonaron e acabaron derruidos», comentaba el alcalde de barrio de Cercio.