El cocinero regenta un restaurante en el Pirineo aragonés
10 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Para degustar un buen torrezno, con su corteza crujiente y su irresistible sabor, no hace falta ser de Soria ni vivir en Castilla-León. Lo sabe bien el chef Jesús Iglesias Taboada (Forcarei, 1974), que es originario de Umia, en la parroquia forcaricense de Meavía, se gana la vida como hostelero al frente del restaurante La Cumbre en Benasque (Huesca) y acaba de revalidar el tercer puesto de la comunidad de Aragón en el concurso El Mejor Torrezno del Mundo.
Jesús Iglesias ha echado el ancla en el Pirineo aragonés apostando por un negocio de cocina gallega que lleva el revelador sobrenombre «Sabor a Galiza». En él no hay richada porque no es lo que más tirón tiene entre su clientela, pero sí triunfan el pulpo á feira, el pulpo a la brasa, el lacón o las zamburiñas. Y por supuesto, el torrezno soriano. En el año 2025 La Cumbre se presentó al concurso El Mejor Torrezno del Mundo, organizado por la Asociación de Fabricantes de Torrezno de Soria y el restaurante Virrey Palafox, y quedó tercero en su comunidad. Este año volvió a obtener el bronce en Aragón y fue además el tercero más votado por el público.
Curación y aceite gallego
El cocinero está encantado de compartir su receta. La materia prima es panceta soriana bien adobada. La cuelga 24 horas al aire libre para que la piel se cure mejor. Después la mete al horno a 150 grados durante 40 o 45 minutos y, cuando está medio hecha, termina la preparación pasándola por la freidora a fuego fuerte, a unos 200 grados. El toque gallego está en el aceite. Los torreznos se fríen con aceite de oliva de la marca gallega Abril. El resultado es un crujiente torrezno que se sirve con pan de trigo y que ya tiene club de fans que peregrinan a Benasque para disfrutarlo.