Pese a que hace algo más de una semana, las obras del despliegue de la fibra óptica en Dozón, parecían presagiar, por fin, el fin de la batalla de un vecino de Dozón que lleva años peleando con las administraciones y la operadora para disponer del servicio, esto no fue así.
Mario López vuelve a la lucha después de constatar hablando con operarios de la empresa instaladora de la línea de fibra que la obra solo llegará hasta el lugar de A Eirexa, en la parroquia de O Sisto. Le trasladaron que, apunta, «non hai nada planeado de seguir ampliando a cobertura na zona». Este vecino contactó también con Telefónica, que le ratificó que el centro más próximo a Barrio, que es donde reside, quedaría a un kilómetro de distancia. Por lo que, apunta, «non haberá fibra en Barrio e tampouco no resto de lugares da parroquia».
Vila insiste en sus quejas por un despliegue y unas actuaciones que cuentan con ayudas económicas europeas precisamente con el objetivo de extender este servicio a las zonas rurales pero que no se llega a materializar. Retoma sus protestas y, de momento, la línea quedará varada en A Eirexa.