A Estrada desempolva sus cobertores

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

A ESTRADA

Una huerta de Arnois acoge este sábado una exposición efímera que reivindica estas colchas tradicionales como piezas de arte popular

18 nov 2021 . Actualizado a las 21:03 h.

El lugar de Moimenta, en Arnois (A Estrada), acogerá este sábado una exposición inusual. No se celebrará en ninguna sala ni museo, sino en mitad de una huerta rural. En ella se desplegarán medio centenar de cobertores que tapizarán el suelo y demostrarán que no todo era luto y oscuridad en la Galicia tradicional.

La muestra, impulsada por el arqueólogo estradense Manuel Rodríguez Calviño, lleva por título Tecedeiras. Arte e talento na sombra y busca poner en valor el trabajo de estas mujeres y reivindicar sus piezas como auténticas obras de arte popular.

Manuel Rodríguez, que en la actualidad trabaja para la Consellería de Cultura, lleva años investigando sobre la producción textil en la cultura castrexa y sobre los tejidos y la indumentaria a nivel tradicional y popular. Fue impulsor de una muestra monográfica sobre las espadeleiras del lino propias del valle de Vea y promovió varias exposiciones sobre vestimenta tradicional vinculadas al grupo Tamparrantán, del que forma parte.

En sus investigaciones sobre la producción tradicional de tejidos, Manuel Rodríguez ha descubierto el universo de los cobertores de telar, las colchas que en la primera mitad del siglo pasado se tejían con esmero. Las más recargadas se guardaban para lucirlas solo en ocasiones especiales, como los días de fiesta o las visitas recibidas por los enfermos. «Son verdadeiras obras de arte. Son pezas tecnicamente moi complexas feitas por mulleres que moitas veces non tiveron acceso á escola. En cambio empregaban combinacións numéricas complicadas para elaborar estes cobertores», explica Manuel Rodríguez. «O traballo das tecedeiras valorouse pouco por cuestións de xénero, por traballar na casa e por confeccionar prendas de consumo doméstico, pero vai sendo horas de outorgarlles entre todos o seu valor», dice el investigador.

Al tiempo que estudiaba estas obras de arte populares, Manuel Rodríguez se ha hecho con una pequeña colección particular de cobertores que desplegará mañana en Arnois para reivindicar el trabajo de las tecedeiras. La muestra reunirá concretamente 49 cobertores confeccionados entre 1910 y 1955, aproximadamente. Alguna de las piezas está datada y firmada con las iniciales de la persona que la encargó. Otras veces los cálculos se hacen con las referencias que conserva la familia.

Del medio centenar de cobertores que lucirán mañana en la exposición hay media docena de A Estrada. Uno de ellos procede precisamente de la casa contigua a la huerta que acogerá la muestra. «Encargouna un veciño, coas súas iniciais, para deixala na casa como recordo antes de marchar á emigración, en 1932», explica el investigador.

Los cobertores tradicionales rompen con la imagen de sobriedad, oscuridad y luto vinculada a la sociedad tradicional. «Tinguíanse con tintes químicos, que xa existían daquela, e que as mulleres compraban nas feiras. Iso non lles quita mérito ningún. Empregaban cores rechamantes, intensas», comenta Manuel Rodríguez.

La muestra será de carácter efímero. Solo podrá visitarse mañana, de 11.00 a 18.30 horas. Al realizarse al aire libre, con los cobertores extendidos sobre un prado, la exposición no puede prolongarse más, por razones de conservación de las piezas. «Esta mostra pretende reivindicar o traballo das mulleres, os cobertores como pezas de arte e tamén o entorno rural como espacio con vida no que se poden facer cousas. Temos a obriga de dinamizalo», explica el arqueólogo.

Además de los cobertores procedentes de A Estrada y de otras localidades gallegas, la exposición reunirán también como contexto algunas herramientas de trabajo, botes de los tintes empleados, tejidos y alguna prenda de vestir.