La marca Robur fabrica piezas en maderas nobles con garantía de durabilidad
03 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.La marca se llama Robur y su nombre es toda una declaración de intenciones. Hace referencia al Quercus robur, el roble común de los bosques gallegos. Y es que el carballo y otras especies autóctonas, como el castaño, el cerezo o el haya, son las principales materias primas de la bisutería de esta nueva marca estradense que busca la conexión con la naturaleza y la tradición gallega.
Detrás de ella está Ricardo Terceira Villaseca, un vecino de A Estrada asentado temporalmente en Santiago que ha encontrado su sitio en el diseño digital de productos tras un largo periplo laboral por los oficios más variopintos. «Hice casi de todo», bromea. Fue socorrista, auxiliar de enfermería en el hospital Domínguez, bombero forestal, masajista, empleado de una fábrica de marcos de fotos y barista maestro durante sus tres años de estancia en Cambridge. De vuelta a casa estudió un ciclo de diseño gráfico y empezó a labrarse un futuro profesional centrado en este sector. Empezó como empleado en una empresa de rotulación y luego montó la suya: Riter Rotulación. La dirigió 15 años y luego la vendió y se quedó de encargado. Un máster en Madrid de UX-UI (User Experience/User Interface) le abrió las puertas de un nuevo futuro profesional en el mundo del diseño. Se centró en el diseño digital de productos, se compró una máquina cortadora y se lanzó a emprender para poder trabajar desde casa y compaginar la vida familiar y laboral. Fue así como nació hace seis meses la marca Robur. «Siempre tuve curiosidad por ese tipo de máquinas y siempre le pegué bien. La verdad es que me compré un pequeño láser de corte y grabado por curiosidad, para hacer pruebas en casa. Mi primer trabajo fueron unos pendientes que le hice a mi mujer, Lucía. A la gente le gustaban y me hacía encargos y al final me animaron a venderlos por Instagram», explica Ricardo Terceiro. «Sigo haciendo otros trabajos de diseño de webs y App, pero esto es un extra que va ganando peso», comenta.
Robur solo trabaja con maderas nobles. «Son más caras que los contrachapados, pero pueden ir al agua sin problema, duran más y no se deforman», explica Ricardo Terceiro. Él mismo diseña el producto, corta las piezas con láser, las ensambla a mano, las empaqueta debidamente y las pone a la venta en las redes sociales. En breve, además, tendrá tienda on line.
Motivos geométricos y diseños inspirados en la naturaleza, la tradición gallega o las fiestas
Robur no solo fabrica pendientes. También ofrece otros artículos, como pulseras, llaveros, placas para identificar mochilas o incluso bolas navideñas. En realidad, puede fabricar a la carta prácticamente cualquier diseño a la medida del cliente.
Su catálogo de pendientes incluye por el momento diseños geométricos, de animales o de elementos de la tradición gallega, como petroglifos o símbolos celtas. Con las pulseras, Ricardo Terceiro está explorando el mundo de las competiciones deportivas. La durabilidad de sus productos los hace aptos como obsequios conmemorativos de triatlones y demás pruebas. El estradense negocia la presencia de sus diseños en varios eventos. De cara al futuro prevé sacar varias líneas de bisutería distintas y colecciones de temporada inspiradas en el Entroido, la Navidad, el verano o fiestas como el Salmón o la Rapa.