Reportaje | El marcaje de la cabaña equina de Sabucedo La próxima Rapa das Bestas combinará dos sistemas de identificación equina que distan entre sí tres siglos: el moderno microchip y el clásico corte de la punta de ambas orejas
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.En la próxima edición de la Rapa das Bestas de Sabucedo (A Estrada), que se celebrará entre los días 1 y 4 de julio, los organizadores estrenarán un nuevo sistema de identificación electrónica de los caballos salvajes de la manada del Santo. Un microchip inyectable del tamaño de un grano de arroz permitirá tener registrados a todos los animales e identificarlos en caso de accidente. El microchip quedará escondido bajo la piel del animal y podrá leerse desde el exterior con un escáner en el que aparecerá el número de identificación del caballo. Sin embargo, la lectura del implante digital exige aproximarse al menos a 20 centímetros del caballo. Por esta razón, el sistema carece de eficacia para la identificación a distancia de los animales. Los responsables de la asociación Rapa das Bestas necesitan distinguir de lejos las reses que conforman la manada del Santo de las de otros ganaderos particulares que también viven en libertad en los montes de Sabucedo. El colectivo precisa controlar el itinerario de los animales y reconocer externamente a los que pudieran escapar o causar algún accidente. El reconocimiento externo es importante, ya que tratándose de caballos salvajes resulta difícil -a no ser que estén muertos o malheridos- aproximarse a ellos lo suficiente como para poder leer el microchip. No obstante, la identificación electrónica, que será financiada por el Concello y se aplicará a trescientos caballos, resulta imprescindible para poder contratar un seguro que se responsabilice de los daños que pudieran provocar los animales. De la colocación de los chips se encargarán los aloitadores el fin de semana de la Rapa, ya que ningún veterinario se presta a trabajar en condiciones de riesgo. Aparte del chip, para poder identificar las reses a distancia, la asociación Rapa das Bestas seguirá utilizando la marca habitual: el corte de la parte superior de las dos orejas del caballo. Este sistema fue el utilizado tradicionalmente para identificar a las reses de la cabaña del Santo desde los orígenes de la fiesta a principios del siglo XVIII. Los animales más conflictivos se marcaban también con un hierro candente con un número. No obstante, los ejemplares marcados a fuego son sólo 35. El rechazo social a este tipo de marcajes tradicionales había promovido hace un par de años un intento de cambio. En la Rapa del 2003, se utilizó un nuevo sistema con nitrógeno líquido. Sin embargo, los resultados no fueron satisfactorios. Según el presidente de la asociación Rapa das Bestas, el marcaje provocó infecciones a muchos animales. Además, la marca no afloraba hasta transcurridos meses, por lo que se dieron casos de confusiones con animales implicados en accidentes. El marcaje con nitrógeno líquido es un proceso similar a las marcas a fuego, pero a la inversa. Para quemar se utiliza el frío en lugar del calor. El cuño se mete en un recipiente con nitrógeno líquido -a temperaturas muy bajas- y se aplica sobre la piel. La zona queda adormecida y la reacción provoca la caída del pelo del animal. El que nace de nuevo sobre la zona marcada es blanco y destaca entre el resto del pelaje. «En vez de co calor, o nitróxeno queima con frío, pero é moito peor porque provoca infeccións e fai que a carne se pudra. Desde fóra queda moi bonito, porque non bota fume nin nada, pero está queimando internamente e é moito máis doloroso para o animal», explica el presidente de la asocaiación Rapa das Bestas, José Paz.