Ganas de ligerezas

P. BERMÚDEZ

A ESTRADA

EL CRISOL | O |

03 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

NO SIEMPRE encontré sospechas de pretensiones malignas, perversas o denunciables en los diversos acuerdos urbanísticos que les han supuesto complicaciones legales y jurídicas a los gobernantes municipales de A Estrada. De hecho, en algunos de esos pleitos se puso sobre la mesa una posible prevariación, y por ahora ningún tribunal sentenció que la hubiera. De momento, los juzgados y tribunales han emitido más fallos en contra del Concello que a su favor, pero no hay nada todavía sobre sentencias serias, de inhabilitación, multa o cárcel. Pero hay que reconocer, y uno recuerda los chalés, las alturas en la prolongación de Justo Martínez, el edificio que no tenía fachada a la plaza de A Farola y el sobreático en la calle Iryda, que el gobierno local queda bastante marcado por las alegrías y ligerezas con que se tomó siempre los asuntos de las licencias de construcción. Llegó Reboredo a la delegación de Urbanismo, hace año y medio, y parecía que a este departamento municipal llegaba la tristeza del legalismo. Ahora, una licencia con informes técnicos en contra abre una duda. Habría que cerrarla, con precisión.