SIN SODA
21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Dos mujeres conversan en las impúdicas duchas comunales de la piscina climatizada de A Estrada. Comentan que hace un calor de morirse, que el termómetro alcanza los treinta y que el agua sale con menos presión cuando se abren varios grifos. Discuten sobre la temperatura ideal de la sauna y se quejan porque sólo hay una ducha de agua fría. Debería haber al menos dos. Una para los valientes que prefieren por norma el agua fresca y otra para los héroes que cumplen a rajatabla la recomendación de atajar los sudores de la sauna con jarabe de agua gélida. El agua fría nunca viene mal. Ahorra energía y activa la circulación. Una de las mujeres sugiere un baño al aire libre para el viernes. Pemán pronostica temperaturas en ligero a moderado ascenso. La otra acepta. Quizás sean socias del Casino. O de la playa fluvial. O quizás se queden con las ganas. Las piscinas municipales, por las mañanas, sólo abren los domingos. Aprovechen.