La lluvia no pudo con la fe en Requián

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

Concello da Estrada

El mal tiempo obligó a acortar la procesión de los Milagros, pero no impidió que cientos de devotos se acercasen, incluso a pie, al santuario

29 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La lluvia se empeñó este viernes en aguar la romería de los Milagros de Requián, pero no impidió que, como cada 28 de agosto, los peregrinos se contasen por cientos en el santuario estradense. Siete sacerdotes se ocuparon de oficiar las nueve celebraciones religiosas que se fueron sucediendo a lo largo de la jornada, desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche.

Las misas tuvieron lugar bajo la generosa carpa situada frente a la capilla, bien acondicionada —como viene sucediendo desde la pandemia— para que los fieles pudiesen tomar asiento cómodamente. No obstante, en esta ocasión, el templo permaneció abierto durante las celebraciones para facilitar el flujo de devotos que quieren venerar la imagen, rezarle o santificar sus estampas. La fórmula fue un acierto y permitió reducir las colas en hora punta.

Pese al mal tiempo, muchos devotos se aventuraron a peregrinar a pie hasta el santuario, que en A Estrada está cogiendo más tirón cada año. Desde la capitalidad son 18 kilómetros por carretera que se pueden quedar en 14,5 por la ruta más transitada o en poco más de 11 si se toma el camino más corto, por el monte Portela.

La lluvia no respetó la procesión y la Virgen de los Milagros, que salió a hombros tras la misa de la una de la tarde, tuvo que volver a recogerse sin haber completado el recorrido.

El santuario seguirá ofreciendo misas diarias hasta el 15 de septiembre: de lunes a sábado a las 9.30 horas y los domingos a las 20.00. Desde el 16, las misas serán solo los domingos a las 20.00 hasta el próximo mes de julio, en el que está previsto retomar el horario de verano, con celebraciones diarias para potenciar el santuario.