En Meza se celebró una fiesta de tributo intergeneracional, desde aquella primera taberna a la casa con encanto o la aventura en El Corte Inglés
30 mar 2026 . Actualizado a las 12:23 h.Los 75 años de la mítica taberna O Refuxio de Merza, donde se podía encontrar de todo como en El Corte Inglés, además del cariño y buen trato de unos hosteleros por vocación, se vivieron ayer como si de una fiesta patronal se tratase. Un tributo intergeneracional liderado por Natalia Guzmán, al frente en la actualidad de un conglomerado empresarial que mantiene el espíritu emprendedor de sus abuelos Adolfo y Piedad. Recalaba él en esa parroquia del rural de Vila de Cruces en los años 50 subido una bicicleta y con los bolsillos vacíos. Incluso tuvo que pedir prestadas cuatro pesetas para alquilar un negocio donde los clientes se convertían en familia.
Un pasacalles desde O Refuxio a ritmo de banda de música, la Artística de Merza y la Municipal de Silleda, abrió una jornada de celebración, repleta de homenajes, recuerdo y emoción. Como destino, la casa con encanto a unos centenares de metros, la actual joya de la corona, con una construcción anexa para eventos y un amplio jardín donde ayer bullía la animación. Una apuesta por el rural, no sin dificultades en lo económico pero siempre con la piña familiar como refugio y apoyo, liderada por Natalia Guzmán. Un día especial en el que festejaba su 45 cumpleaños, 25 dedicados en cuerpo y alma a la hostelería, y los 75 que cumplía la taberna abierta por sus abuelos.
Por el escenario instalado en el jardín ante un nutrido público, con una pantalla donde no faltó la proyección de imágenes del pasado y el presente, así como vídeos, fueron desfilando los protagonistas de esta saga familiar. Natalia Guzmán, acompañada por la presentadora de la TVG, Rocío Padín, desgranó entre más de una lágrima pero también sonrisas y abrazos, la historia que comenzó con sus abuelos Adolfo y Piedad, con su madre Carmen, fallecida con solo 49 años por una enfermedad que también golpeó a Natalia, pero de la que salió fortalecida con el apoyo de su marido Álvaro y sus hijos Pablo y Miguel. Estos le prometieron que ese primer O Refuxio, con gestión propia o en alquiler, lo mantendrán abierto en el futuro.
«Hai que loitar polo que un quere», sentenciaba Natalia, que estira las 24 horas del día como si fuesen un cliché, extrayendo todo su sabor. Recordó las gestiones con quien fuera alcalde de Vila de Cruces, Jesús Otero, para que se abriese hace casi una década un chiringuito en el área recreativa de A Carixa. Por cierto, solo ella optó a la concesión. Una iniciativa emprendedora a la que sumó el local de O Refuxio en Silleda o la casa con encanto. Pero hubo otros pasos en ese camino ya de cinco lustros en la hostelería, como la empresa de cátering o el local en Arzúa. Y llegará pronto la apertura de un restaurante enxebre en El Corte Inglés de Santiago, como si se cerrase un círculo.
Desde sus tíos o su hermana Paula que comenzó con ella en la hostelería para derivar después a la sanidad; desde sus marido e hijos, o sus sobrinos Carmen y Ricardito, que le vende las lechugas a 1,5 euros la unidad y a quien le pidió una rebaja, fueron acompañando a Natalia en el escenario. Hubo obsequios como a empleados que son familia, como Cecilia, que se ofreció a trabajar gratis cuando le tocó luchar contra el cáncer, o Celsa, que ofreció un discurso cargado de retranca y humor, asegurando que la empresaria había llegado de rebote a la hostelería pero «agora non sabemos como parala». Y para su equipo, «traballadores natos». Entre aplausos y abrazos, junto a los discursos de las autoridades, se ponía punto y seguido a una fiesta que duró hasta tarde.
Una apuesta por un rural «que ten moito futuro»
La celebración contó con un relevante apoyo institucional, con el presidente de la Diputación, Luis López, al frente. Destacó que «o rural ten moito futuro», para ensalzar el ejemplo de ese potencial y la capacidad de emprendimiento de Natalia Guzmán en la hostelería y el turismo. El alcalde de Vila de Cruces, Luis Taboada, así como la de Silleda, Paula Fernández, también se sumaron a las felicitaciones por esos 75 años de O Refuxio, siempre en crecimiento. Lo hizo el exregidor cruceño, Jesús Otero, así como la diputada autonómica del BNG por Deza, Ariadna Fernández. Una fiesta que contó con las actuaciones de los gaiteiros de O Arco de Merza, junto con Antonio Barros, Isabel Risco y la charanga Os Kokakolas, para cerrar ya de noche con DJ BOB un día tan especial y emotivo.