Una investigación sobre el patrimonio apícola incluye un lagar cerero de Forcarei en una lista de catorce consideraros excepcionales en Europa
08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El aprovechamiento de la cera de abeja vinculado con la apicultura tradicional fue una actividad históricamente relevante en áreas rurales y que tuvo en Terra de Montes uno de sus epicentros.
Un estudio que acaba de publicar la revista ERPH (Revista electrónica de patrimonio histórico) ha conseguido identificar y caracterizar 14 lagares de cera de prensa de viga y eiras de cera en el noroeste de la península ibérica, abarcando Galicia, Asturias, el norte de Portugal y parte de Castilla y León.
La investigación, llevada a cabo por el profesor de la facultad de Administración e Dirección de Empresas de la USC Damián Copena, la investigadora de la Escola Politécnica Superior de Enxeñaría de la USC María A. Ferreira y el investigador independiente Diego Copena Rodríguez, ha recurrido a fuentes documentales y ha realizado un exhaustivo trabajo de campo, llegando a la conclusión de que estas infraestructuras apícolas de las que apenas existen ejemplos conservados en otras partes de Europa «son elementos de gran relevancia, singularidad e interés, siendo necesaria su protección y conservación».
Uno de los lagares incluidos en el listado se encuentra en el municipio de Forcarei. El artículo, titulado Patrimonio industrial apícola cerero en el noroeste peninsular: los lagares de cera de prensa de viga, establece una tipología que distingue entre dos clases principales de instalaciones. Por una parte estarían los lagares de gran tamaño, que se localizan en una edificación propia y específica para el desarrollo de esta actividad y que poseen una viga de gran longitud —pueden llegar hasta los ocho metros— de madera de roble, fresno u olmo. Entres estos se encontraría el lagar catalogado en Forcarei.
El otro tipo de lagares de cera estarían vinculados con instalaciones de menor tamaño que no solían contar con edificación propia. En este caso, los lagares podían tener algunos elementos móviles para hacer posible una adaptación al espacio y una menor ocupación espacial.
El trabajo —recogido también por la revista GCiencia— combina el trabajo de campo con las fuentes y distingue tres zonas relevantes por la conservación de elementos en relación con la tradición cerera: el área geográfica de las comarcas de Sanabria y La Carballeda (Zamora), la zona de O Covelo (Pontevedra) y las áreas de media montaña de la provincia de Pontevedra. En esta última zona se han identificado tres estructuras de gran tamaño. En la comarca de Terra de Montes, concretamente en la localidad de Forcarei, el Diccionario de Madoz muestra como los borreiros, que es como se denomina a los cereros en la zona, se dedican a recoger en la mayor parte de los pueblos de Galicia cera que «acopian, cuecen y prensan, haciendo de ello un mediano lucro». Sobre la comarca existen diversas referencias de aldeas y lugares en la misma fuente. Así, se dice que en Dúas Igrexas los habitantes se dedicaban a elaborar cera a partir de la materia prima que compraban en otros puntos geográficos y en Cerdedo también consta la existencia de actividad industrial cerera.
El desaparecido Centro Etnográfico de Terra de Montes (Cetmo) exhibió en su día los instrumentos utilizados para fabricar velas en las cererías de Forcarei.