Los cazadores no encontraron este domingo ni rastro de los animales
04 ene 2026 . Actualizado a las 21:13 h.Las batidas especiales solicitadas por la Sociedade de Caza e Pesca de Lalín para ahuyentar al jabalí de las zonas más próximas al casco urbano de la capital dezana han conseguido su objetivo. Al menos así lo interpreta el presidente del colectivo, José Luis Montoto, que tras la batida celebrada ayer en la zona de O Rodo y el Monte da Pena —en el área situada frente al Auditorio, en la denominada Ronda Este— confirmó que no queda ni rastro del animal en esta área en la que antes de la intervención era avistado frecuentemente.
Las batidas en la denominada «zona de seguridad» habían sido solicitadas por la sociedad de caza en respuesta a la petición ciudadana de intervención por la sospecha de una alta densidad de cerdos salvajes en el área que se traducía en daños y accidentes provocados por los animales, sobre todo en la Ronda Este. A mayores, las batidas buscaban también activar un protocolo de prevención frente a la peste porcina africana, a la vista del brote que está prendiendo con fuerza en Cataluña.
La primera batida, celebrada el pasado 28 de diciembre, se saldó con algunos jabalíes abatidos y una veintena más ahuyentados, buscando su desplazamiento a zonas más alejadas del casco urbano donde no haya peligro de accidentes y donde puedan ser cazados en las batidas convencionales.
La segunda de las batidas tuvo lugar ayer y sirvió para constatar que, efectivamente, los animales han abandonado la zona urbana. Una cuadrilla integrada por una treintena de personas apoyadas por una docena de perros recorrió la zona palmo a palmo desde las diez de la mañana hasta la una de la tarde sin que fuese visto ni un solo animal. «Só atopamos algún rastro de días atrás, o que quere dicir que os animais efectivamente se moveron cara outras zonas», explica Montoto.
El presidente de la sociedad lalinense de caza agradeció la colaboración de los efectivos de Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil, que tuvieron que efectuar cortes y desvíos del tráfico y poner las medidas necesarias para que estas batidas en el entorno urbano se pudiesen llevar a cabo en condiciones de máxima seguridad.
De ahora en adelante y hasta el fin de la temporada el próximo 22 de febrero, la sociedad continuará realizando las batidas de jabalí convencionales, que se celebran los sábados. Desde el inicio de temporada en septiembre ya se han abatido 250 jabalíes.
Los 250 cerdos salvajes abatidos justifican un centro de recogida para poder comercializar la carne
La Sociedade de Caza e Pesca de Lalín gestiona uno de los tecores más grandes de Galicia. Con sus casi 32.000 hectáreas, el tecor es el segundo más extenso de la comunidad después del de Terra Chá. No obstante, el primero engloba terrenos de tres concellos y este abarca en exclusiva montes del municipio de Lalín.
En este entorno, la sociedad de caza abatió en lo que va de temporada 250 jabalíes, una cifra que respalda sobradamente la demanda de creación de un centro de recogida para poder comercializar la carne de los animales.
Según indica Montoto, en Galicia solo existe un centro de este tipo en A Fonsagrada. «Necesítanse máis puntos primarios de recollida», defiende el presidente. Tal como explica, el sistema evitaría tener que desechar los animales abatidos y la venta de la carne podría proporcionar unos ingresos que al Tecor o a las cuadrillas les vendrían como agua de mayo. «No 2025 gastáronse 14.000 euros só en clínicas veterinarias para atender aos cans feridos nas batidas de xabaril», comenta.
Los cazadores ya se están formando y habilitando para poder retirar las vísceras a los animales, que sería el paso previo al control veterinario para descartar enfermedades y al depósito de la carne en cámaras frigoríficas para poder ser comercializada. En Galicia no existe gran mercado para este producto, pero fuera sí tiene salida.