La victoria del Balonmán Lalín ante el Teucro es mucho más que dos puntos. En una situación preocupante, con una plaga de lesiones que precipitó a los rojinegros hasta los últimos puestos, el equipo consiguió someter a un rival llamado a pelear por el ascenso, demostrando que tienen nivel de sobra para aguarle la fiesta a cualquiera. «Estou moi orgulloso do traballo que fixemos, despois de semanas sen recuperar xogadores, gañar a un equipo como o Teucro danos moita confianza», señaló Pablo Cacheda.
El entrenador del BM Lalín elogió el esfuerzo defensivo de los suyos, que secaron el ataque pontevedrés. «Foi un partido practicamente de dez, cunha intensidade e concentración moi alta», señaló. «Necesitábamos ter un partido así despois de máis dun mes sen gañar. Espero que esta vitoria nos dea confianza, especialmente o feito de ver que somos capaces de sacar os partidos adiante», declaró Cacheda.
Apoyo de la afición
El técnico no se olvidó de los más jóvenes, especialmente de los juveniles que han tenido que dar un paso adelante forzados por las bajas. Carmelo o Pablo López fueron mencionados en la batería de nombres que Cacheda sacó a colación para reconocer su buena labor ante el Teucro.
No obstante, a quien cedió gran parte del mérito fue a la afición, destacando su apoyo en un momento difícil. «Temos que dar grazas aos afeccionados, o chamamento funcionou moi ben. Sentímonos arroupados e mesmo leváronos en volandas a pola vitoria. Foi un ambiente dos que facía tempo que non se vían», aseguró Pablo Cacheda.
Con estos dos puntos el Balonmán Lalín regresa a media tabla, ocupando la décima posición con diez puntos.