Aunque los locales esperan a última hora par adquirir los décimos, terminaciones como el 5 o el 7 empiezan a escasear en las administraciones, que vendieron en verano
07 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Dicen que la esperanza es lo único que se pierde, más aún si hay posibilidades de engordar la cuenta con el sorteo extraordinario de Navidad, que como manda la tradición, se celebra el próximo lunes 22 de diciembre en el Teatro Real de Madrid. Hace años las ventas de décimos no se circunscriben al mes de diciembre, extendiéndose a lo largo del año, aprovechando las vacaciones para comprar un suvenir que puede transformarse en 400.000 euros si toca el gordo.
Incluso una pedrea anima. Motivo por el cual son cada vez más habituales las colas para hacerse con un codiciado boleto. Según los datos facilitados por Loterías y Apuestas del Estado, en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes se estima un gasto de 4,7 millones de euros, constando un incremento en relación al 2024.
Los loteros confirman esta tendencia al alza, ayudada con el impulso del turismo veraniego, que no dejó pasar la ocasión de llevar a casa un décimo de Lalín, A Estrada o Silleda. Santiago Fernández, responsable de la administración número 2 de la capital dezana señalaba a los peregrinos como buenos compradores. «Este último ano repuntou a venda», comenta satisfecho. No obstante, asegura que siempre es una campaña muy positiva para el negocio.
En este sentido, explica que los hábitos de consumo no han cambiado especialmente, animándose la gente cuando ve en el calendario que el 22 de diciembre está a la vuelta de la esquina. «Sempre pasa o mesmo, a xente de aquí espera ata o último momento para mercar os décimos e probar sorte», explica Santiago.
Los más codiciados
El sorteo extraordinario de Navidad no es solo un momento emocionante para quienes juegan, sino también para los loteros, que desean repartir alegría entre sus vecinos. Un reparto que no es equitativo en las terminaciones, ya que siempre hay números fetiche que se acaban en un suspiro.
A menos de veinte días para la celebración del sorteo, en las administraciones de la zona comienza a escasear los décimos terminados en 5 y 7. «Xa case non quedan, e nalgúns casos solo temos o número en máquina», explica. Lo mismo destacan en la administración Mato de Lalín, donde estos números «escasean». Además, «os que mercan os abonados íntegros xa non quedan», apuntan.
En Mato, al igual que sus vecinos, aseguran que están yendo bien las ventas, reiterando que aunque en verano se compraron décimos, los lalinenses «veñen a última hora».
Suerte esquiva
El gordo no se ha prodigado demasiado por estas tierras. El año pasado el mayor pellizco se lo llevaron los estradenses. Ángeles Bahamonde, de la administración número 1 de A Estrada, vendió 660 décimos a la comisión de fiestas de Callobre, repartiendo unos 66.000 euros. También dio suerte a los empleados del Concello, que compraron allí uno de los reintegros.
Precisamente fue Ángeles la última en celebrar un gordo en una administración de la zona, ya que en el 2018 vendió un número grabado en su mente para siempre: el 03347, aunque únicamente vendiese dos boletos, repartiendo 800.000 euros.
En Forcarei se produjo en el 2022 una auténtica lluvia de millones gracias a un quinto premio que repartió la cooperativa Coafor: 3,9 millones de euros en 650 décimos. «No pobo non debeu quedar ninguén sen un pellizco», aseguraban en el último gran premio en las comarcas.
Las compras del Niño, a la espera de lo que pase el 22: «Se toca no Nadal, arrasa»
Si bien el gordo de Navidad se lleva todos los focos, el sorteo del Niño supone una nueva oportunidad, esta vez para aligerar la carga en la cuesta de enero. Los loteros de la zona insisten en que las ventas del Niño dependerán principalmente de lo bien o mal que vaya el sorteo de Navidad. «Se toca no de Nadal, arrasan as vendas do Neno», confirma Santiago. Lo mismo opinan en Mato, donde inciden en que la compra de décimos se retrasa hasta casi la fecha del sorteo.
Como con el gordo, las cábalas no cambian, se agotan antes las clásicas terminaciones en 5, 7 o 13, y también hay quien fía su suerte al número que lleva jugando toda la vida. La Lotería del Niño suele pasar de refilón por las comarcas, repartiéndose el año pasado miles de euros. La número 2 de Lalín, 110.000 euros; y en A Estrada 87.000, quedándose a las puertas del segundo premio.
En la provincia se consignaron cerca de 71 millones
Los datos que aporta Loterías y Apuestas del Estado muestra un aumento general del gasto en décimos para el sorteo de Navidad. En el caso de la provincia de Pontevedra, se consignaron 70.834.200 euros, a una media de 75 euros por habitante, en un total de 354.171 billetes. Es la segunda provincia con más gasto en lotería, con los 101 millones invertidos en A Coruña. Eso sí, el mayor gasto por habitante se da en Lugo, con 105 euros por cabeza. A nivel gallego, el dispendio fue de 225 millones de euros.