Escultor de palabras como puños

Tareixa Taobada

DEZA

Muchas gracias por permitirme poner voz al sentimiento de desamparo común ante la ausencia, por primera vez en el Cocido das Artes, de nuestro admirado y querido amigo Paco Pestana. Genio de un apocalipsis plástico. Escultor de palabras como puños, ácrata feroz del cadáver exquisito, explorador del subconsciente, torero, caballero legionario armado con filloas de sangre y un ramo de grelos, humanista defensor de su querida Galicia caníbal, mágica y brutal. Contador de historias, polemista, showman, improvisado ciclista, fabulador, filósofo, maestro.

Icono del surrealismo, irreverente poeta, antidogmático, antiacadémico, chamán mágico del absurdo y del esperpento, de la inteligencia y de la provocación. Líder revolucionario con sacho y botas de goma, demiurgo de un universo inclasificable, creador de un extraordinario bestiario mágico de seres irracionales, erotismo vitalista y pasión sobrehumana por la vida, jugando a ser Dios y el diablo en un teatro convertido en necrópolis extraña de pájaros disecados con su hedor a mediocridad y muerte, espeso pantano de flores de plástico, que transformas en tableu vivant con la ironía afilada como un plato de cuchillas y el corazón de cielo. Te siento aullar como un lobo sobre las babas espesas y huecas de los sapos que pretenden hacer del arte una feria.

Vuela alto y libre, tarareando un pasodoble y comiendo berberechos, esculpiendo con polvo de estrellas, constelaciones de patatas, caballos, arado y sirenas bicéfalas.

Quiero que tu voz suene hoy aquí, que tus palabras arañen nuestro corazón entre el caos y la risa, rompiendo la disnea que produce el silencio maldito de tu ausencia.

Huérfanos y desorientados sin la magia de tu talento, de tu ser surrealista y valiente, de tu nobleza, perdidos estamos como Precipicio, tu perro.

Ya no quedan artistas transgresores ni brillantes conversadores, en un mundo domesticado por una normalidad que unifica desde el perfil más bajo a una sociedad subordinada a una libertad que no existe.

Amigo Paco, compañero. Estoy cazando a besos los lobos de tus sueños. Aserrando el mundo por la mitad.