El Ejecutivo gallego daba luz verde a los 6,7 millones para el tanque de tormentas
04 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.El proyecto para mejorar el saneamiento en Lalín, con el tanque de tormentas como actuación estrella, recibía ayer el espaldarazo definitivo de su financiación. En el Consello da Xunta celebrado en Ourense se daba luz verde a la colaboración financiera y técnica con el Concello, a través del organismo Augas de Galicia de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, para ejecutar unos trabajos que se prevén licitar antes de finalizar marzo. La inversión a realizar rondará los 6,7 millones de euros, a costear en su totalidad con fondos autonómicos, con la pretensión de que las obras arranquen a principios del 2023. El plazo de ejecución está fijado en doce meses.
Esta ansiada actuación busca solucionar en gran medida los problemas en el funcionamiento de la red de saneamiento en Lalín y reducir el número de vertidos irregulares que se producen. Para ese objetivo la principal medida será la construcción del tanque de tormentas en una zona del río Pontiñas, así como la mejora de los colectores con el fin de incrementar la capacidad de gestión de las aguas residuales y minimizar esos vertidos en época de lluvias. Un proyecto considerado prioritario en el plan director de saneamiento del núcleo lalinense.
Augas de Galicia se encargará tanto de licitar y contratar la ejecución de las obras, así como su dirección y gestión hasta su remate. Mientras, el Concello lalinense deberá poner a disposición de la Xunta los terrenos y conseguir las autorizaciones para acometer el proyecto. Después deberá recibir los trabajos así como encargarse de su mantenimiento y conservación. Están cofinanciados por la Unión Europea a través del programa Feder Galicia 2014-2020.
La decisión de construir el tanque de tormentas y nuevos colectores, con más capacidad en las márgenes del Pontiñas, se adoptó tras valorar los datos recabados durante la redacción del plan director de saneamiento de Lalín. De esta forma se busca regular con más eficacia el sistema durante los días de lluvia y reducir vertidos de agua sin tratar. En la actualidad hay una red de colectores de unos 120 kilómetros de longitud, además de contarse con once estaciones de bombeo principales y finalizar en la estación depuradora de A Corredoira, en la margen derecha del paseo del Pontiñas.
El proyecto, cuya financiación se acaba de autorizar por la Xunta, prevé actuar en la red de colectores interceptores con cuatro tramos principales, así como pequeños entronques con la red ya existente. Además se diseñó un alivio desde el tanque de tormentas y una conducción para su vaciado, que funcionará por gravedad y se conectará con la red de saneamiento existente para conducir el caudal hasta la EDAR. Además habrá colector para recoger las aguas residuales de la zona sur hacia el tanque de tormentas y otro para hacer lo propio con las de la parroquia de Donramiro.
El tanque de tormentas será una estructura semienterrada que se diseñó para un volumen de retención de 5.000 metros cúbicos. Se vaciará por gravedad mediante una válvula vórtex, en cámara semiseca, que limitará el caudal máximo permitido por la futura ampliación de la EDAR. Contará además con un edificio auxiliar donde se emplazará un pretratamiento inicial con pozo de gruesos y rejas de desbaste, donde se recibirá todo el caudal de llegada. El aliviadero contará con un tamiz de paso de sólidos de seis milímetros.
La integración paisajística del tanque de tormentas llevará a construir encima el bautizado por el gobierno local como Parque do Cocido, que ha generado controversia con la oposición por llevar elementos de juego vinculados a este plato. Habrá plantación de árboles y arbustos en el entorno con especies autóctonas. La zona de juego para los más pequeños tendrá tirolina con un túnel de red en forma de chorizo, además de una estructura con red que recrea un cerdo, con distintas aberturas a diferentes alturas para facilitar la entrada y salida de los niños.