El diputado provincial, Ignacio Maril, lamentó ayer la obsesión de la presidenta, Carmela Silva, por confrontar con la Xunta y tildó de propaganda la presentación del balance de los últimos seis años de la institución en Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Le pidió que abandone el oportunismo político para apostar en convertir la Diputación «nunha institución útil para a cidadanía, os concellos, os colectivos e os sectores estratéxicos». «Fixo un balance sen balance... un discurso con moitas cifras pero baleiro de realidades», afirmó.
Maril lamentó que no incidiese en el último año y medio, cuando la pandemia del covid «evidenciou as carencias dun goberno que estivo totalmente desaparecido na xestión e que non está tampouco á altura para reactivar a provincia». A pesar de tener el presupuesto más alto de los últimos años, para el diputado popular, en el 2021 no hubo propuestas nuevas y se congeló la aportación a los concellos. Tampoco hubo ayudas a autónomos u hosteleros afectados por la crisis derivada del coronavirus, mientras otras diputaciones repartieron en toro a 20 millones de euros.
Desde el PP piden que la Diputación asuma sus competencias en materia de saneamientos, emergencias y apoyo a pequeños y medianos concellos. Maril criticó que con el Plan Concellos buscan excusarse «cando incumpren coas súas obrigas».