Los rojillos esperan a Alondras o Somozas para seguir la pelea por el ascenso
11 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.La comunión entre plantilla, cuerpo técnico, directiva y afición del Estradense se alimentó este domingo con una gesta épica en sus más de nueve décadas de vida. La victoria en la recta final del partido ante el Racing Vilalbés les dejaba primeros de grupo en la segunda fase y el premio de seguir vivos en la pelea por ascender a Segunda Federación la próxima temporada. Los rojillos firmaron en los últimos meses unas cifras de escándalo. Sirva como ejemplo que este grupo ganó cinco y solo perdió un partido.
El Estradense espera ahora rival en el primer partido en la fase definitiva, que será Alondras o Somozas. Una eliminatoria a partido único que jugarán fuera el día 23. Si superan esa barrera, en la segunda le tocaría Arousa o Polvorín. Y si de nuevo lo logran, llegarían al encuentro definitivo donde se dirimirá quién sube a Segunda Federación. Pero, como diría el Cholo, toca ir partido a partido.
«Ya resulta un sueño estar aquí y a un partido puede pasar cualquier cosa, no perdemos la ilusión de seguir vivos, mientras otros clubes con más presupuesto y otros objetivos se fueron quedando en el camino», comentaba ayer Alberto Mariano. Un técnico comedido en sus palabras, quizás ya superada la euforia dominical. «A los peces pequeños nos cuesta más todo, nadie nos ha regalado nada para estar ahí», aseveraba. Pero sin duda sumar 15 de 18 puntos posibles en esta segunda fase suponen una carta de presentación que debería preocupar a su próximo rival.
Respecto al duelo ante el Racing Vilalbés, Mariano reconoció que ellos fueron superiores en la primera mitad, con más dominio pero sin grandes ocasiones. Tras el descanso mejoraron los rojillos, superado el nerviosismo y el efecto de las bajas en el medio campo, con el rival cada vez más encerrado en su campo al valerles el empate. «Tuvimos más dominio, hicimos más nuestro juego y al final llegaron los goles tarde, aunque habíamos tenido ya alguna ocasión antes», argumentaba el técnico.
Mariano quiso compartir este hito histórico no solo con su plantilla y la directiva sino especialmente con la afición. «Estuvieron de diez toda la temporada, nos animaron más que nunca y todos sabemos lo que hemos sufrido este último año, así que estamos encantados de haberles dado esta alegría», dijo. En el vestuario no faltó la celebración, «más con cerveza que con champán», de esa piña en la que se han convertido los distintos estamentos del club. «Hay que aprovechar cuando se puede porque en el deporte son muchas más las veces que no lo consigues», sentenciaba Mariano.
El Estradense está firmando una temporada de matrícula de honor. En gran medida por la magia de su técnico y por un grupo, con pocas incorporaciones nuevas tras la marcha de algún fichaje por el camino, «que ha creído siempre, ha estado unido, concentrado en sus metas y que logró una gran madurez tras unos inicios donde concedíamos mucho atrás». Los jóvenes tardaron un poco en adaptarse a la categoría pero han brillado junto al resto de compañeros. Para el día 23 ahora la duda es saber si podrán estar Javi y Martín por tarjetas.
Camba destacó a la afición y abre alguna opción a la continuidad de la directiva
El presidente rojillo ensalzó ayer a un equipo que «no tiene techo, están muy enchufados y peleando cada partido». Reconocía que todo salió a pedir de boca pese a las bajas en la medular y destacó a la afición, «volcada como nunca había visto en estos cuatro años que llevo en el cargo». Aducía que esta temporada para enmarcar abre una pequeña posibilidad de que la actual directiva que preside se replantee continuar otro mandato. Algo impensable hace tres meses, como apuntaba Camba. Pero de eso se hablará cuando todo termine, con regalo sorpresa a la plantilla.