La unión vecinal vistió Ramil, en Gresande, de Navidad

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

MIGUEL SOUTO

Con la ayuda de todos se iluminó con luces y se llenó de adornos, muchos hechos a mano, para disfrute de los niños

04 dic 2020 . Actualizado a las 09:37 h.

El año pasado la cosa empezó con un pino que los vecinos colocaron en la aldea de Ramil, en la parroquia lalinense de Gresande. Este año la pandemia, que trastocó nuestras vidas hizo que más que nunca se busque insuflar algo de alegría al pueblo. Y qué mejor manera que hacerlo vistiendo la aldea de Navidad.

Con el confinamiento hubo quien regresó y Ramil sumó vecinos, muchos de ellos niños. En la actualidad hay catorce casas habitadas y la población suma unas 40 personas.

Vanesa Vidueiros señala que «fai uns quince días empezamos a falar e pedimos dez euros de colaboración voluntaria a cada veciño». La respuesta fue unánime y no se hizo esperar. Con ese dinero adquirieron las luces y algo de material para construir los adornos. El objetivo era, apuntan, «dentro das nosas posibilidades adornar o pobo e xa que este ano vai ser un Nadal atípico que os nenos visen algo».

Todo fue por ellos. En Ramil residen en estos momentos 13 con edades comprendidas entre los 3 y los 13 años. A ellos son a quien les hace más ilusión la iniciativa y colaboraron en los posible. La idea es continuar cada año con esta iniciativa y que vaya creciendo. Una tradición que arranca ahora y que nace con la intensión de permanecer en el tiempo y que la mantengan en el futuro las nuevas generaciones.

Las luces se encendieron el pasado domingo y se colocaron los adornos, algunos de ellos realizados con todo tipo de material de reciclaje. Están dispersos y se intentaron distribuir un poco por diferentes lugares repartidos por toda la aldea.

Con la iniciativa se trataba de hacer que el pueblo ofreciese un aspecto lo más alegre posible, dentro de las limitaciones. Hay un Papa Noel, un muñeco de nieve y unos renos hechos con troncos. Para el Papá Noel, apunta Vanesa Vidueiros, «tiñamos o traxe e o interior é unha funda rechea de cáscara de arroz». Para el muñeco de nieve se utilizaron recipientes de vino y piensos. La idea es que el año que viene «se podemos xa xuntarnos, podamos xa facer máis cousas entre todos os veciños» y continuar con esta idea que da luz y calor a Ramil para disfrute de mayores y pequeños.