Pablo Cacheda entrenará hasta el final de temporada al Lalinense

Javier Benito
Javier benito LALÍN / LA VOZ

DEZA

rober amado

Compaginará su labor en Primera Nacional y la de tres equipos de base

05 feb 2019 . Actualizado a las 20:17 h.

La lógica se impuso y Pablo Cacheda se encargará de dirigir al Lalinense hasta el final de temporada. A su conclusión el club y el jugador analizarán lo acontecido durante los próximos tres meses para evaluar su posible continuidad en el cargo. Ya ejercía de forma interina el cargo de entrenador desde el martes de la pasada semana, cuando la directiva de la entidad rojinegra decidía destituir a Emilio Pintos Milucho al no cumplirse las expectativas generadas en cuanto a resultados, ya descartados salvo una gran sorpresa en la lucha por la fase de ascenso.

Desde el club pretendían cerrar la temporada con un técnico de la casa. Pablo Cacheda daba el mejor perfil, ya que entrenaba algunos días con el primer equipo y viajaba con él, sentándose en el banquillo con Milucho. Pero quería ver cómo se sentía dirigiendo en un partido antes de tomar una decisión final. El pasado sábado estuvo al frente del Lalinense en el choque ante el Camariñas, donde se ganó en un partido muy intenso a nivel defensivo de ambos equipos y con muchos excluidos. La victoria cayó del lado rojinegro, siempre por delante, aunque fue menos cómoda de lo esperado.

Este pasado lunes por la noche directiva y técnico se reunían para evaluar lo ocurrido durante la semana, el propio partido y analizar cuestiones tanto deportivas como de horarios. Y llegaron a ese acuerdo para que Pablo Cacheda complete como entrenador la temporada al frente del equipo de Primera Nacional, manteniéndose también en la base con apoyo. En el Lalinense tendrá colaboración puntual de Diogo, el técnico de los juveniles, aunque no será un segundo puro. «Me echará una mano porque además habrá entrenamientos conjuntos de los sénior y los juveniles que posibilitarán esa colaboración», explicaba Cacheda.

Continuará como técnico de los dos equipos infantiles, sin acudir a la sesión de los martes, además de mantener cierta vinculación con el alevín en el que colaboraba con Román, aunque se perdía entrenamientos y los propios partidos. Como apuntaba el nuevo entrenador del Lalinense, «se trata de todo un reto y además en casa, algo a valorar de forma especial». «Me decidí a dar el paso en el club en el que me crie y por tanto lo afrontó con la máxima ilusión hasta el final de temporada», indicó Cacheda, resaltando que las sensaciones en el banquillo el pasado sábado ante el Camariñas, en su primer partido como entrenador en Primera Nacional, fueron suficientemente buenas para adoptar la decisión. Ahora confía en cambiar la dinámica de resultados, en concreto ante los rivales directos en la pelea por los primeros puestos de la clasificación.

«Trabajaré en el modelo de juego en el que creo»

Pablo Cacheda ya dejó bien sentado que no llega al primer equipo a cumplir el trámite de terminar de la mejor manera posible la temporada. Lo hace dispuesto a implantar su visión del balonmano, deporte al que lleva toda su vida vinculado desde sus inicios en la base rojinegra. Sin renunciar a las señas de identidad del Balonmán Lalín, ya avanzó que «trabajaré en el modelo de juego en el que creo, no puedo hacerlo en algo que yo no crea».

Si el rigor defensivo con acierto bajo portería para lanzar contraataques o las transiciones rápidas más que el juego posicional en ataque figura en el ADN de Lalinense, Cacheda quiere implantar sus propios modelos en cuestiones como las continuidades, los inicios de jugada o las orientaciones así como fórmulas defensivas al margen del habitual 6-0. Por cierto, el ataque con siete no figura en su visión del balonmano. «Vamos a trabajar para implantar esos mecanismos o por lo menos a probar en busca de mejorar los resultados», apuntaba el técnico.

Con la máxima ilusión afronta su primer reto en Primera Nacional mientras culminará este verano con el segundo curso la obtención del carné de entrenador para estas categorías. Al haber superado ya el primer puede ponerse al frente del Lalinense, primera parada quizás de retos mayores, aunque por el momento no figura en su agenda. «No sé si entrenar será mi línea de futuro, no lo sé; ahora veré qué tal me va en esta primera experiencia en nacional y después ya veremos porque también hay otras cosas en mi vida», argumentaba Cacheda, que tras pasar por la UNED en Ourense ahora se ha decantado por preparar unas oposiciones a la Xunta.

Considera que no habrá dificultades para compaginar esa preparación académica con el incremento del volumen de trabajo en el club rojinegro, tras encajarse el puzle con algunos pequeños cambios. Pretende sacar el máximo rendimiento a la plantilla y acabar lo más arriba posible en la clasificación, para después evaluar el futuro. Reconocía ayer que cambiará la relación con los jugadores, ya que no será la misma de entrenador que como ayudante de Milucho, pero sigue viéndoles como compañeros.

Estar más arriba

Pablo Cacheda cree que por su personalidad más abierta no habrá problemas y tendrá fluidez con la plantilla, «con las distancias lógicas que se van a producir tras el cambio ya que tomaré decisiones que unas gustarán y otras no». Destacó el trabajo realizado hasta el momento, ve bien al equipo pese al pequeño cataclismo que supuso la destitución de Milucho y considera que hay calidad para estar más arriba en la tabla, ahora quintos.

Respecto a lo ocurrido la pasada semana, Cacheda incidía en que el club tenía unas expectativas más altas de lo que marcan los resultados: «No sé si es acertada o no la decisión pero serán ellos los que deban valorarlo al final». Por su parte intentará aportar todos sus conocimientos en busca de revertir los resultados ante rivales directos. «No nos han acompañado del todo los resultados en esos partidos pero el equipo no está mal del todo aunque se puede mejorar», sentenció. Eso sí, aplica la teoría del Cholo Simeone tan extendida ya en el mundo del deporte. «Tenemos que ir partido a partido sabiendo que no hay equipo pequeño en especial fuera de casa».