Lalín adoctrina con «toxos» y Silleda adora al Santo Lacón

En Agolada un corte de luz obligó a usar un grupo electrógeno para celebrar el Entroido


lalín / la voz

En Lalín, además de agua, llovió ayer harina a diestro y siniestro. La culpa fue de los Cacharelos, las máscaras con cuernos inspiradas en los cuadros de Laxeiro que el Domingo de Entroido toman las calles e imponen su ley. Hace apenas una década que vinieron al mundo, pero su aspecto es tan enxebre y su ritual tan cuidado que parecen hermanos de los mismísimos peliqueiros. «Non teñen nada que envidiarlle», comenta un vecino orgulloso mientras espera su llegada tomándose algo en la carpa del barrio de A Cacharela. Una troglodita levanta acta fotográfica del evento mientras un cigarrón hace sonar sus cencerros y un esqueleto marchoso, cerveza en mano, baila al son del dúo Pachi e Montse.

Cuando, ya cerca de las siete, se oye la corneta, se hace el silencio. Gira la carraca y de la nada aparecen más de una decena de Cacharelos armados con fuelles y ramas de toxo. ¿Para que? Para adoctrinar al pueblo. Para dejar claro que es pecado pasar el Entroido entero sin ponerse la careta. Con sus fuelles rocían de harina a los osados que acuden al barrio sin disfraz. Con los toxos azotan a los que se les ponen a tiro. Los Cacharelos se abren paso entre el público como si sembrasen la peste. Aunque, a decir verdad, nunca se ceban. Todo los más que hacen es espolvorear harina a lo lejos o dar alguna sacudida de espinas a quienes entran en el juego de ponerse a tiro para luego salir corriendo.

Tras un rato zumbando harina y espinas, los Cacharelos se van igual que llegaron, dejando un aura de misterio. Hasta el Entroido que viene no se les volverán a ver los cuernos.

Donde no hicieron falta Cacharelos para dar estopa fue en Silleda. Tras tres años sin Entroido, los silledenses se echaron a la calle disfrazados, sin importarles que lloviese o que hiciese buen tiempo. Lloviznó un poco a la salida del desfile, pero después las nubes se contuvieron y hubo tregua suficiente para celebrar un desfile-concurso con 13 participantes en la categoría individual, siete en la de parejas y 12 en la de grupos.

Los jubilados Manolo y Concha de Land Rober arrancaron muchas carcajadas y la comparsa de la asociación de la Festa do Lacón provocó con su procesión de cerdos adorando al Santo Lacón. Las tropas de Star Wars, El Quijote y los Emojis de la asociación de padres del CEIP de Silleda también fueron muy aplaudidos. La organización mantendrá la tensión hasta el próximo sábado. El jurado que ayer valoró a los concursantes no se reunirá para emitir el fallo hasta el miércoles. Los premios se entregarán el sábado, tras el Des-concerto que la Banda de Música de Silleda ofrecerá a las 19.30 en el auditorio de la Semana Verde.

Sin luz en Agolada

Entretanto, en Agolada el Entroido tuvo que tirar de generador eléctrico. Una avería dejó sin luz al municipio a la hora de arranque del desfile, que además tuvo que trasladarse por la lluvia al colegio público. Un grupo electrógeno salvó la fiesta, en la que hubo invasión de indios y vaqueros. Las coreografías de zumba las marineras sexy de El barco se hunde y los ochenteros Falcatrueiros de Monterroso no pasaron desapercibidos.

Tampoco en Rodeiro el mal tiempo aguó la fiesta. Peña Casardixo, Cazafantasmas y Aviación de Rodeiro se llevaron los premios de carrozas y Gripe B y Unicornios máxicos se impusieron en las categorías grupales

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