Viravolta utilizó las marionetas para revivir los recuerdos de los mayores con un proyecto en la residencia de Lalín
08 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.La memoria es, a veces, algo esquiva y en ocasiones voluble. Una maleta de recuerdos en la que no siempre encontramos lo que queremos en el momento justo. Animarla y despertarla fue el objetivo de un proyecto que acaba de cerrarse en la residencia de la tercera edad de As Dores de Lalín y que usó los títeres para remover recuerdos y crear otros nuevos.
Títeres na memoria. Cabezas baleiras, cabezas cheas fue el nombre de esta iniciativa puesta en marcha por la compañía lalinense Viravolta con la colaboración de la Diputación de Pontevedra que se desarrolló de agosto a diciembre. El proyecto cumplió su objetivo y fue todo un éxito, tanto que en el centro esperan poder tener la oportunidad de repetir la experiencia. A las actividades se sumaron los usuarios de la residencia, tanto válidos como dependientes, los del centro de día, familiares de ambos, mayores vecinos de la localidad y los niños de la asociación Aranes y usuarios de Aspadeza. Un grupo heterogéneo intergeneracional que disfrutó de la magia de las marionetas que, a muchos, les llevó de nuevo a revivir los recuerdos de su infancia.
De ese éxito sabe mucho, Joanna Botana, la educadora social de As Dores, que colaboró con Viravolta en este iniciativa, Cuenta que «una de las cosas que más les gustó fue hacer un cabezudo, cada uno hizo el suyo; las actividades se desarrollaban casi siempre los viernes, salvo que fuese necesario hacer algún cambio por cualquier cosa y no les llegaba el día de acabar su cabezudo, les encantó». Fue uno de los talleres que se pusieron en marcha. En Navidad, los mayores confeccionaron guirnaldas para decorar el centro y en ellas incluyeron pequeños cabezudos y también construyeron marionetas. Los espectáculos de títeres fueron seguidos con entusiasmo y los mayores volvieron a sentirse niños con espectáculos como Barriga Verde, O Galo Kirico, O cego dos monifantes, Vida, crimes e prisión de Toribio Mañón y Cocer e cantar. No había función en la que los asistentes no arrancasen a cantar interactuando con Viravolta.
Los miembros y colaboradores de la compañía aprovecharon también los talleres de memoria para recopilar de los mayores sus recuerdos sobre el mítico Barriga Verde, las funciones de títeres de las fiestas y ferias de su época, conocer algo más sobre la música que sonaba en aquellos años y los espectáculos que se representaban. En la residencia hubo una exposición en paneles sobre Barriga Verde y sobre los personajes de títeres de otras culturas como el rey mono, Sun Wu-Kong, que ya aparece en historias populares chinas en la época de la dinastía Tang y en el que se inspira Son Gokü, el protagonista de la famosa serie infantil Dragon Ball. Dentro de las actividades se incluyó también una visita al Museo Galego da Marioneta en el Pazo de Liñares, donde los participantes descubrieron todo un mundo mágico habitado por títeres.