Más e 600 personas se sumaron al concierto de homenaje al cantante silledense en Boiro
13 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Una de las últimas fotografías del artista silledense Fran Pérez, Narf, antes de su muerte el pasado mes de noviembre, y que tras su fallecimiento se hizo viral, corresponde a un concierto en Santiago en el que aparece con el puño en alto. Esa imagen, convertida en icono para los seguidores del músico, es ya inmortal después del homenaje que recibió en la localidad coruñesa de Boiro el sábado por la noche, en el que se descubrió una estatua del músico. Nadie, ninguno de los amigos con los que compartió vivencias y escenarios a lo largo de los años, quiso perderse una cita en la que se recordó a Narf de la mejor manera posible, con música.
La entrega de los premios Pousadiños hace unos meses, en la que participaron grandes amigos del compositor como Uxía, fue un anticipo de la emoción que se vivió en Boiro el sábado. La cantante no podía faltar a la convocatoria de Suso Santamaría para rendir tribuno a Narf, ni ella, ni nadie que lo hubiera conocido: «O máis fácil foi reunir á xente, foi plantear a iniciativa e empecei a recibir chamadas de artistas que querían participar». Así, por el escenario que se instaló a las puertas de A Pousada das Ánimas, con la colaboración del Concello, desfilaron desde el mozambiqueño Cheny Wa Gune y el portugués João Gentil a músicos barbanzanos como Marcos Teira, el dúo Barahúnda o la pianista rianxeira Aida Saco, entre muchos otros.
El denominador común de todos ellos era el mismo, Narf: «Fran era iso, sempre repartiu por todos lados, sempre colaborou en todo con todo o mundo, e recolleu o que sementou. Foi unha noite fantástica, todos e cada un dos artistas recordaron ao músico como el era».
Problemas olvidados
La emoción que embargó tanto a quienes participaron activamente en el homenaje desde el escenario como a las más de 600 personas que acudieron a la cita, fue más que suficiente para olvidar el intenso trabajo y las dificultades que rodearon a este reconocimiento póstumo, sobre todo en lo que tiene que ver con la estatua.
Suso Santamaría destacó el trabajo del escultor José Rocha para sacar adelante la estatua del silledense Narf y su puño al cielo. Hubo problemas, «pero todo se esquece unha vez que a estatua está aí, para sempre».