Mucho más que clientes de paso

DEZA

El turismo rural eclosionó en los años 90. Con importantes subvenciones públicas, fueron muchos emprendedores los que se lanzaron a la apertura de casas donde alojar a huéspedes que se perdían en nuestro rural, que mostraba su potencial alejado de los arenales. Desde hace una década, la oferta se ha estabilizado, porque la administración tampoco quiere masificar el sector: del año 2006 datan las últimas casas en la zona estradense, señala Villamayor, quien apunta que en la zona han podido cerrar sus puertas en los últimos años unos tres o cuatro establecimientos. Otros, como Ramos, llevan más de dos décadas recibiendo a clientes: un término que en muchos casos se queda corto para definir a quienes ocupan una casa de turismo rural. Porque son mayoría los que establecen vínculos de unión con los dueños de los alojamientos, que se prolongan a lo largo de los años. «O xoves marcharon da casa uns clientes que comezaron a vir hai vinte anos, de Melilla. E en moitos casos, agora veñen xa máis os fillos que os pais, porque teñen curiosidade por vir a onde estiveron de pequenos. Moitos son xa case de familia. Eu que son moi despistado, atópome que me mandan felicitacións polo Nadal», explica el hostelero de Merza. En relación a la cuestión, la empresaria estradense recuerda sus inicios, en el año 2006: «Todo el mundo me decía que la gente repetía en las casas. Y a mí no me volvían, hasta que descubrí que vuelven pero con el paso de los años: pasan cuatro o cinco años y muchos de tus clientes repiten en la casa».

Con su amplia experiencia en el sector, Ramos ha tenido tiempo de ver la evolución en los huéspedes: cuando comenzó, en 1994, la ocupación en puentes y fines de semana incluía a mucha gente de fuera de Galicia ?en especial de Madrid y Cataluña?. En la actualidad, se reservan para períodos más largos, como el verano, pero no en esas escapadas cortas. Apunta una explicación: «Antes, cando se tiñan tres ou catro días moita xente viaxaba por España. Agora non, vanse fóra, a outros países, sobre todo europeos. Aparecen voos baratos, boas ofertas, e a xente vai unha fin de semana a Londres ou a París. Eu véxoo na miña propia familia», reflexiona, en alusión a los cambios a la hora de disfrutar del ocio de los más jóvenes.

Por eso son importantes incentivos que puedan atraer a visitantes a la zona, impulsados tanto a nivel local ?como Turi Rapa o las promociones con visitas a Oca que programa la activa Mar de Compostela? como otros programas genéricos, como el Outono Gastronómico, que concluirá la próxima semana y que según Ana Villamayor funcionó mejor que en ediciones precedentes, con una promoción en su opinión más cuidada.