La casa de Chapa ya tiene caseta de obras y estas comenzarán en breve. La paralización y precintado inicial fue correcta para los propietarios que justificaron que al empezar a hacer obras fue necesario hacer más y por eso sobrevino en obra mayor, para la que solicitaron permiso tras el precintado pero tuvo dimensión social porque confrontaba a dos nombres claves de la política local de los últimos años: Paula Fernández y Javier Cuíña, porque pocos precintados se hacían entonces y porque a raíz de los hechos, los afectados y parte de la sociedad traduce la paralización del expediente en un frenazo político o revanchista, que caso de que fuesen constatables las aseveraciones pasarían al terreno de la posible prevaricación.
Otros asuntos vinculados a personas que vivieron el proceso de la moción de censura saltan a la opinión pública a través de acciones judiciales o denuncias. Ahora la actualidad la aporta una caseta de obras en una casa que trascendió por su precinto y a la que no se pudo tocar en estos años de tramitación ni para obras que evitaran el deterioro por la lluvia.
Lo que aporta, más allá de lecturas políticas, este hecho es que la legislación permite al ciudadanos seguir tramitaciones urbanísticas por fuera del Concello subrogando el expediente si, como en este caso, consideran que algún gobierno «frena» dicha tramitación voluntariamente.