Letras de oro de las rojinegras

Montse García Iglesias
Montse garcía LALÍN / LA VOZ

DEZA

Tras ser campeonas de España, las infantiles quieren ser pioneras en un sector

15 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace más de 15 años, en 1999, Miriam López Batán abría una página del balonmano femenino: era la primera jugadora lalinense en ser llamada con la selección española infantil para una concentración en Pontevedra. Se unía así a una senda que en su momento habían abierto para los chicos Eugenio Enríguez «Geni» o Rubén Martínez y que no se ha detenido a lo largo de las últimos años, donde a las internacionalidades y sus éxitos se sumaron medallas con Galicia y logros de la cantera del club colándose entre los mejores de España. Hoy es muy diferente que esa época en la que Miriam tuvo que incluso enfrentarse a la Federación para poder competir e impulsó un equipo de chicas. La base femenina del Balonmán Lalín no ha parado de crecer y cuentan con equipos en todas las categorías. El fruto de trabajo y talento se ha visto con la convocatoria de cinco jugadoras de la cantera con Galicia para el reciente Campeonato de España. Y de allí las infantiles Sandra Blanco, Sara López y Celia Pedreira regresaron como campeonas.

Con esta medalla escriben sus primeras letras de oro. Y continúan una página de la base rojinegra femenina en la que el primer párrafo llegó con Miriam López y Marta Enríquez que habían logrado en el 2001 también un oro, entonces como cadetes, en la Copa de España.

Para las tres era su primera vez en un Campeonato de España y han regresado a Lalín desde lo más alto después de ser habituales en los entrenamientos de la selección gallega desde finales de la temporada pasada. Días después de lograrlo valoran el éxito obtenido. «Aínda non me creo que a gañaramos. Foi o mellor que nos pudo pasar», explicaba Celia Pedreira, que hacía un balance positivo también de su participación a nivel personal al igual que sus compañeras Sara y Sandra, que se pronuncian en el mismo sentido. «É un gran paso, igual para o ano non nos volven a chamar porque seremos cadetes do primeiro ano, pero hai que seguir loitando», aseguró Sara. Para Sandra «é unha maravilla. Recibimos felicitacións de todos. Gustaríame repetilo».

Las jugadoras de la cantera rojinegra coinciden al señalar que veían posibilidades de medalla. Sandra recuerda como miraba para un recorte de periódico alusivo «e ao final conseguímolo». Sara, por su parte, indica que «desde o primeiro partido no Campeonato de España vimos que era posible». Unas sensaciones que también acompañaron a Celia desde que comenzó con este grupo de entrenamiento la selección. «Iamos para gañar», dijo.

Ahora, el sector es el reto

Ahora después de haber conseguido este oro con la selección -era uno de los tres equipos que contaba con tres representantes-, Sara, Sandra y Celia miran ya para el club. Destacan que sus compañeras de filas del BM Lalín las estuvieron siguiendo y animando mientras estuvieron en Castellón con Galicia. Ahora, su reto pasa por jugar junto a ellas el sector como rojinegras.

En los últimos años se convirtió en habitual la presencia de los equipos masculinos en estas fases con los mejores clubes de España. El curso pasado habían sido los juveniles. Pero ellas quieren seguir esa senda e inaugurar la presencia de las chicas rojinegras. «Ese é o obxectivo meterse no sector e co equipo que temos é moi probable», asegura la pivote Sara López. Su compañera, la lateral, Sandra dice que lo «intentarán» después de una primera vuelta complicada en la que sufrieron la lesión de Celia. Precisamente la central explica que ahora ese es el reto, disputar ese sector.

Las tres jugadoras lalinenses llevan años de práctica de balonmano. Celia y Sandra llevan este deporte en los genes. La primera forma parte de una saga ligada a este deporte. Ella es la primera en convertirse en campeona de España. Román Pedreira, que regresó con un bronce de Castellón, tiene también dos platas pero no la de campeón. Su hermano, José, logró un bronce. Desde pequeña el balonmano formó parte de su vida, aunque hubo un momento que lo dejó para regresar con fuerza. Ahora, tras este medalla «dá ganas de conseguir outra». Para Sandra, el balonmano llega por herencia paterna, su padre Víctor había sido jugador. Este metal indica que «anima a competir, a loitar por algo». Por su parte, Sara comenzó hace tres años y ella ha sido pionera en su familia a la hora de practicar el deporte de los siete metros y también tiene ganas de seguir. Si en algo coinciden es en sus ansias de continuar y progresar ya con un oro en su palmarés.

«Aínda non me creo que gañaramos o ouro. Foi o mellor que nos pudo pasar. Iamos a gañar dende o inicio»

Central

«É unha maravilla. Recibimos felicitacións de todos. Gustaríame repetilo. Anima a competir»

Lateral derecho

«É un gran paso. Igual para o ano non nos chaman ao ser cadetes de 1º ano pero hai que seguir loitando»

Pivote