Los centros comenzaron las clases con las plantillas cubiertas, los sustitutos en sus puestos y sin obras pendientes
11 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Tras unas largas vacaciones veraniegas más de cuatro mil niños comenzaron ayer las clases en los colegios de las comarcas de Deza y Tabeirós. Para los más pequeños, el de ayer fue su primer día de clase y las aulas de los de infantil se llenaron de padres que acompañaron, en muchos casos, un rato a sus hijos.
Hubo como siempre algunos lloros y muchos juegos en una jornada, para la mayoría de reencuentro con los compañeros. En muchos de los colegios de la zona los profesores destacaban la normalidad de la jornada y subrayaban la llegada de todo el profesorado incluidos los sustitutos, que otros años, en algún caso tardaban algún día en incorporarse.
Fue también una jornada de estreno de los comedores escolares. Los menús fueron variados y como muestra el del colegio de Agolada que sirvió ayer lentejas, macarrones con carne de ternera y yogur a sus pequeños comensales.
Por su parte, desde la Consellería de Educación se incidía en la normalidad del comienzo de las clases en los ciclos de Infantil y Primaria en la provincia de Pontevedra. La delegación territorial cifró en 37.295 los escolares de la provincia que volvieron ayer a las aulas. El delegado, César Pérez Ares, eligió el CEIP Cabanas de Salcedo en Pontevedra para la visita de comienzo de curso en un arranque de clases que, apuntó, se realizó sin obras en los colegios de la zona. En la provincia solo quedan dos en los que se están realizando trabajos de mejora y son el Magariños de Cambados y el Baño-Chanza de Valga. En A Estrada, los autobuses escolares estrenaron ayer una amplia y cómoda zona aparcamiento en el colegio de Souto de Vea.