El INE sitúa en 5.675 personas su censo y se atisba el peligro de perder categoría. Otero ya dictó medidas de control
03 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Cruces sigue perdiendo población año tras año. El Instituto Nacional de Estadística (INE) certificó estos días que el municipio tiene a 1 de enero del 2014 un total de 5.676 habitantes.
El dato en sí mismo arroja una primera lectura urgente. Cruces está en alto riesgo de perder categoría municipal al aproximarse peligrosamente al listón de los 5.000 habitantes. Caer por debajo o, lo que es lo mismo, perder esos 676 habitantes, supondría automáticamente quedarse entre los municipios de menos de cinco mil con todo lo que conlleva de pérdida de ingresos estatales, habida cuenta de que la población es un elemento determinante a la hora de determinar esos ingresos.
También reduciría peso político en su representatividad corporativa. Ahora el municipio cuenta con 13 concejales y perdiendo categoría se uniría a los de once ediles.
Hay riesgo real porque la caída de población es una tendencia. Datos desde el año 2000 arrojan permanente bajada en censo: 1.495 en ese período. Esa caída no solo es permanente sino que se crece y este año, al perder 258 habitantes, registró la mayor bajada en muchos años. Y ese incremento de despoblación se hace reiterado en mayor medida en los últimos años. Desde 2000 bajó más de cien habitantes en seis años y, de estos, cuatro fueron los últimos, y con dos de ellos, el 2012 y el actual, con más de 240 personas censadas menos. De ahí que el riesgo está no solo en la caída sino en la evolución.
Dos personas en exclusiva
Tal es el riesgo que el alcalde de Cruces nada más conocer el dato de 2014 tomó cartas en el asunto. Ayer solicitó a Intervención y Tesorería que habiliten un partida para que dos personas puedan trabajar durante dos meses sobre el censo, según confirmó ayer el regidor, Jesús Otero. Pretende hacer un control exhaustivo del censo y, posteriormente, adoptar las medidas pertinentes. Tener conocimiento exacto de la realidad de habitantes para que el censo responda a esa realidad. Otero no quiere que pase un año más y la alerta roja sea irreversible.