Entre 214.000 y 219.000 euros es la cantidad que destina al año el Concello de Agolada al pago de interés y de amortización de una deuda de más de 1,2 millones de euros a través de un plan de ajuste. La variación de las cifras se debe a la distinta consignación de estas cantidades en la propuesta de la alcaldía del presupuesto sometida ayer a la aprobación del pleno y la que figura en el informe de intervención de secretaria. Unos fallos que llevaron a socialistas y al edil nacionalista a abstenerse en la aprobación del presupuesto que asciende a 1.535.972 euros. También había disparidad en la deuda viva que era de 1,4 millones en el informe de secretaria y 1,6 en la propuesta. El edil socialista, José Rivas, denunció que «os presupuestos están secuestrados e somos os rehéns da vosa xestión», en alusión al grupo de gobierno. Señaló que «o Concello recauda 545.000 euros e o 50 % vaise en pagar intereses e amortizar a débeda».
Una situación que, recuerdan, se va a prolongar diez años, A preguntas de la oposición el grupo de gobierno reconoció que hubo algún cambio en las cantidades a pagar del plan de ajuste y el teniente alcalde, Héctor Martínez, defendió que «temos que pagar o que temos que pagar e o facemos como podemos». El grupo de gobierno negó de nuevo tener el ofrecimiento de Hacienda para un nuevo plan de rescate. El PSOE no ve viable el concello destacando la subida de impuestos y de la presión fiscal entre unos vecinos que cada vez son menos y considera que al concello «hai que aplicarlle unha morte digna ou xa unha eutanasia». Los ediles aprobaron las mociones socialistas de pedir que no se rebaje el presupuesto del transporte del 062 y se acordó enviar bandos a los vecinos para que arreglen las entradas de sus fincas para evitar daños de agua en las pistas.