El parón urbanístico dejó en Lalín varias calles sin salida

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca LALÍN / LA VOZ

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Rúas en áreas de expansión carecen de conexión con la trama urbana

06 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El parón urbanístico que vive el país desde hace años dejó en Lalín secuelas directas en su trama urbana, como son la existencia en nuevas áreas de expansión de calles sin continuidad con el resto del entramado de rúas urbanas. De esta forma, son varios los ejemplos de viales del casco urbano que terminan abruptamente, bien desembocando en fincas, bien ante escombros y restos de materiales, e incluso ante vallas que impiden continuar la circulación.

La primera de estas opciones puede verse, desde hace años, en el área de reparto 30, situada frente a la estación de autobuses. Con una capacidad para 172 viviendas, no se ha iniciado ninguna construcción; en su sistema viario, conectado con las avenidas de Bos Aires y Estación, mantiene una calle que termina en un pronunciado desnivel, con finca al fondo. El final de la calle está señalizado con vallas, para evitar que un posible despiste de algún conductor termine en accidente.

En el caso de la urbanización de Lalín de Arriba ?con capacidad para 285 viviendas?, su principal eje viario se corresponde con uno de los tramos de la ronda urbana que el Concello logró ejecutar en solo nueve años para reducir el tráfico pesado del centro de Lalín. Sin embargo, se repite la situación del AR-29, y una de sus calles comienza y termina pocos metros después, frente a una barrera formada por restos de construcción que impide seguir hacia uno de los terrenos vacíos de este ámbito urbanístico.

El tercer grupo está formado por calles asfaltadas, y que sí se unen al resto de la trama urbana, pero que aparecen cortadas por vallas de obra que impiden seguir el paso. El motivo que está detrás suele ser que se trata de áreas cuya urbanización no fue recepcionado ?por distintos motivos? por el ayuntamiento. Hubo ejemplos como el AR-29, pero otros continúan con tráfico cortado en zonas como el SUE-4, con capacidad para 671 viviendas, con alguna fase ya construida. Pero el entronque con el vial de Eroski permanece vallado, impidiendo el tránsito de vehículos.

Son daños colaterales del parón urbanístico, que hacen que a veces tomar una calle en Lalín sea el viaje a ninguna parte.