López afirma que la campaña de control de pubs fue consensuada

Patricia Calveiro Iglesias
p. calveiro A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

La vigilancia policial del cierre no pasó de apercibimientos hasta ahora

09 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Era necesario poner algo de orden en el horario de cierre de los locales hosteleros». El alcalde estradense defendió la campaña de control que desde hace un mes lleva a cabo la Policía Local para evitar que se incumpla el horario de cierre. «Siempre hubo estos recorridos por los establecimientos, pero se dejó de hacer durante una temporada y degeneró en aperturas y horarios poco habituales», explicó José López, quien aseguró que se llegó al punto en que «parecía una ciudad sin ley».

El regidor subrayó que la decisión fue consensuada con el sector, al que el Concello expuso en media docena de reuniones (la última el pasado lunes) la necesidad de respetar las condiciones de apertura. Destacó la buena sintonía y colaboración alcanzada entre el gobierno local y la asociación que representa a los locales nocturnos de A Estrada. «No solo entienden que se lleve a cabo la campaña, sino que los propios locales instaron a cumplirla y solo en algún caso muy puntual se incumple», subrayó.

Por lo pronto, la acción policial se limitó a realizar «visitas para informar de licencias y horarios» y no se llegó a interponer ninguna sanción al respecto, tan solo apercibimientos, según apuntó el alcalde.

Aunque es la Policía Local la encargada de interponer la denuncia, los castigos los tramita la Xunta y pueden suponer desde una multa hasta la suspensión de la licencia. La cuantía oscila de los 300 a los 600.000 euros, en función de la negligencia que haya cometido el establecimiento y la licencia que tenga. Las autoridades autonómicas pueden incluso cerrar el local por un período de 6 meses a 8 años.

En cualquier caso, López hizo hincapié en que el control se está aplicando sobre todos los locales hosteleros y no solo los nocturnos, por lo que «no entiendo el malestar. Están en la misma condición que los demás».

Un problema encadenado

«Es cierto que si las cafeterías no cumplen los horarios (deben cerrar a las 3 horas) lleva a que la gente vaya más tarde a los locales y arrastran la situación. Pero, en contadas ocasiones se están incumpliendo los horarios, lo que pasa es que son muchos establecimientos y es difícil de vigilar», incidió.