El fiscal dice que la agresión revela «el lado más oscuro de nuestra sociedad»
14 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Apenas veinticuatro horas después de haber celebrado su 23 cumpleaños, una joven de Dozón, que padece un retraso mental moderado, fue asaltada y violada a punta de pistola en el domicilio familiar. Era el 30 de julio del 2009 y si bien la víctima se puso en contacto con la Guardia Civil, finalmente sus padres optaron por no denunciar. La vergüenza y el que dirán, según reconoció ayer la madre de la veinteañera, determinaron que, en aquel momento, optasen por mirar hacia otro lado.
Todo cambió unos meses después. En mayo del 2010. Fue entonces cuando el presunto agresor volvió a intentar entrar en la vivienda sin conseguirlo. «A rapaza ten moito medo», señaló a media voz su madre, quien por los mismos motivos llegó a sostener ante el instituto armado que ella había sido la víctima de la violación.
Para el fiscal jefe de Pontevedra, Juan Carlos Aladro, estos hechos ponen de manifiesto «el lado más oscuro de nuestra sociedad». Es por eso que no le quedaron dudas de que la persona que ayer se sentaba en el banquillo de los acusado fue el autor de la agresión sexual, un delito por el que mantuvo su petición inicial de 13 años de prisión y 12.000 euros de indemnización.
Varios conocidos y una hermana situaron al acusado en otro punto del municipio.